De fiesta…por TAO

 

Hoy “Libre de nuevo” se viste de fiesta nuestro querido Guerrero TAO cumple años, y ese acontecimiento nos llena de gratitud y felicidad.

Gracias por estar aquí, tu sola presencia hace que éste mundo se ilumine.

Cada hueco querido amigo, será sustituído por amor, no tienes que hacerlo solo.

Vamos juntos, sólo por éstas 24 horas!!!

Pd: Eres mi héroe.

 

 

Marzo 1 (Deja ir la ira)

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En la recuperación, a menudo discutimos objetívamente acerca de la ira. Sí, razonamos, ésta es una emoción que todos tendemos a experimentar. Sí, la meta en la recuperación es liberarse del resentimiento y de la ira. Sí, está bien sentir enojo, estamos de acuerdo. Bueno, quién sabe….

La ira es una emoción poderosa y a veces atemorizante. También es beneficiosa si no le permitimos que se endurezca hasta convertirse en resentimiento o utilizarla como un mazo demoledor para castigar a la gente o para abusar de ella.

La ira es una señal de advertencia. Señala los problemas. A veces, señala problemas que necesitamos resolver. A veces, señala límites que necesitamos fijar. A veces, es el estallido fin al de energía antes de que nos entre la aceptación o el dejar ir.

Y, en ocasiones, la ira simplemente es. No necesita justificarse.

Por lo general no se puede confiar en un pulcro envoltorio. Y no es necesario que ésta nos asfixie a nosotros o a nuestra energía.

No tenemos que sentirnos culpables cada vez que experimentemos ira. No tenemos que sentirnos culpables.

Inhala profundamente. Podemos, sin vergüenza, sentir todos nuestros sentimientos, incluyendo la ira, y seguir asumiendo la responsabilidad de nuestra conducta.

“Hoy sentiré y liberaré cualquier sentimiento de ira que tenga. Puedo hacerlo de manera adecuada y segura.”

Febrero 28 (Dejar ir la negación)

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Somos lentos en creer aquello que si lo creyéramos, heriría nuestros sentimientos.

Ovidio

La mayoría de los que estamos en recuperación nos hemos embarcado en la negación de vez en cuando. Algunos de nosotros nos apoyábamos en esta herramienta.

Podemos haber negado eventos o sentimientos de nuestro pasado.

Podemos haber negado los problemas de los demás; podemos haber negado nuestros propios problemas, sentimientos, pensamientos, deseos o necesidades.

Negamos la verdad.

La negación significa que no nos permitimos encarar la realidad, generalmente porque afrontar esa realidad en particular, duele.

Sería perder algo: confianza, amor, familia, tal vez un matrimonio, una amistad o un sueño. Y perder a alguien o algo, duele.

La negación es un mecanismo de protección, un cojín del alma para amortiguar los golpes. Nos impide reconocer la realidad hasta que nos sentimos preparados para lidiar con esa realidad en particular.

La gente podrá gritarnos la verdad, pero nosotros no la veremos ni la escucharemos hasta que estemos listos para ella.

Somos seres fuertes y, empero, frágiles. A veces necesitamos tiempo para prepararnos, tiempo para disponernos a superar algo. No dejamos ir nuestra necesidad de negar golpeándonos para llegar a aceptar; dejamos ir nuestra necesidad de negar, permitiéndonos volvernos lo suficientemente seguros y fuertes para lidiar con la verdad.

Haremos esto cuando llegue su momento.

No es necesario que nos castiguemos a nosotros mismos por haber negado la realidad; lo único que necesitamos es amarnos a nosotros mismos para tener seguridad y fortaleza de modo que cada día estemos mejor equipados para enfrentar la vida y lidiar con ella.

Enfrentaremos la realidad y lidiaremos con ella –de acuerdo con nuestro propio calendario-, cuando estemos listos, y cuando sea tiempo para nuestro Poder Superior. No tenemos porqué aceptar el castigo de nadie, incluyendo a nosotros mismos, por este calendario.

Sabremos lo que necesitamos saber, cuando sea tiempo de saberlo.

“Hoy me concentraré en hacerme sentir a mí mismo seguro y confiado. Me permitiré hacer conciencia cuando me llegue mi momento.”

Febrero 27 (Complacedores de gente )

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¿Alguna vez has estado cerca de los complacedores de gente? Tienden a ser disgustantes. Estar cerca de alguien que se voltea al revés para complacer a otro a menudo es irritante y produce ansiedad.

Ser complacedores de la gente es una conducta que podemos haber adoptado para sobrevivir dentro de nuestra familia.

Tal vez no fuimos capaces de obtener el amor y la atención que merecíamos.

Quizá no se nos dio permiso para complacernos a nosotros mismos, para confiar en nosotros mismos y para elegir un curso de acción que demostrara autoconfianza.

Podemos ser complacedores de gente, abierta o encubiertamente.

Podemos ir por ahí haciendo alharacas, parloteando a mil por hora cuando lo que en realidad estamos diciendo es: ” Espero estarte dando gusto”. O bien, podemos actuar en forma encubierta, yendo calladamente por la vida, tomando importantes decisiones basadas en el hecho de complacer a los demás.

Tomar en cuenta las necesidades y los deseos de otras personas es parte importante de nuestras relaciones. Tenemos responsabilidades para con los amigos, los familiares y los jefes. Tenemos una gran responsabilidad interna de ser amorosos y cariñosos. Pero la conducta complaciente es contraproducente. No sólo se enojan los demás con nosotros, sino que nosotros nos enojamos a menudo cuando nuestros esfuerzos por complacer no funcionan como habíamos planeado. La gente con quien nos sentimos más a gusto es aquella que es considerada con los demás, pero que en último término se complace a sí misma.

“Ayúdame , Dios mío, a superar mis miedos y a empezar a complacerme a mí mismo.”

Febrero 26 (Programas de Doce Pasos)

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Estaba furiosa cuando acudí a mi primera junta de Al- Anón. Me parecía muy injusto que él tuviera el problema y yo fuera la que tuviera que asistir a una reunión. En esa época, no me quedaba nadie en el mundo a quien acudir con mi dolor. Ahora, estoy agradecida por Al-Anón y mi recuperación de la codependencia. Al-Anón me mantiene sobre el camino; la recuperación me ha dado una vida.
Anónimo
Hay muchos programas de Doce Pasos para personas codependientes:
Al-Anón, Hijos Adultos de Alcohólicos, Drog-Anón, y más. Tenemos varias opciones de dónde elegir acerca del tipo de grupo adecuado para nosotros y acerca de cuál grupo en particular satisface nuestras necesidades. Los grupos de Doce Pasos para codependientes
son gratuitos, anónimos, y existen en la mayoría de las comunidades.
Si no hay un grupo que sea adecuado para nosotros, podemos iniciar uno.
El objetivo de los grupos de Doce Pasos para codependientes no es cómo ayudar a la otra persona; es ayudarnos a nosotros mismos a crecer interiormente y a cambiar. El grupo nos puede ayudar a aceptar la forma como la codependencia nos ha afectado y a lidiar
con ella. También a ponernos sobre el camino y a permanecer en él.
Hay magia en los programas de Doce Pasos. Hay un poder curativo en el contacto con otras personas en recuperación. Accedemos a este poder curativo trabajando los Doce Pasos y permitiendo que éstos trabajen para nosotros. Los Doce Pasos son una fórmula para sanar.
¿Durante cuánto tiempo tenemos que asistir a las reuniones? Podemos asistir hasta que “captamos el programa”, o hasta que el programa “nos capta a nosotros”. Y luego, seguimos yendo y creciendo.
Seleccionar un grupo y asistir a él con regularidad son dos maneras importantes de empezar a cuidar de nosotros mismos y de seguir haciéndolo. Participar activamente en nuestro programa de recuperación trabajando los Pasos es otra manera.
Estaré abierto al poder curativo que ponen a mi disposición los Doce Pasos y el programa de recuperación.

Febrero 25 (Acepta la imperfección)

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“¿Por qué me hago esto a mí misma?”, preguntaba una mujer que quería bajar de peso. “Fui a mi grupo de apoyo sintiéndome culpable y avergonzada porque me comí media galleta que no estaba incluida en mi dieta. Descubrí que todo mundo hace un poco de trampa, y algunos hacen muchas trampas. Me sentía tan avergonzada antes de llegar al grupo, como si fuera la única que no estuviera haciendo la dieta al dedillo. Ahora sé que estoy llevando la dieta tan bien como la mayoría, y mejor que algunos”
¿Por qué nos hacemos esto a nosotros mismos? No estoy hablando estrictamente de dietas; estoy hablando acerca de la vida ¿Por qué nos castigamos a nosotros mismos pensando que somos inferiores mientras que otros son perfectos, ya sea en cuanto a nuestras relaciones, recuperación, o una tarea especifica?
Ya sea que nos estemos juzgando a nosotros mismos o a los demás, son las dos caras de una misma moneda: la perfección. Ninguna de las dos expectativas es válida.
Es mucho más apropiado y beneficioso decirnos a nosotros mismos que está bien ser lo que somos y que lo que estamos haciendo está bien.
Eso no significa que no cometamos errores que necesitemos corregir; no significa que no nos desviemos del camino de vez en cuando, no significa que no podamos mejorar. Significa que, con todos nuestros errores y divagaciones, básicamente estamos sobre la ruta. La manera como nos ayudamos a nosotros mismos a permanecer en el camino es
alentándonos y aprobándonos.
“Hoy me amaré a mi mismo y me daré ánimos. Me diré a mí mismo que lo que estoy haciendo está bien, y me permitiré disfrutar ese sentimiento.”

Febrero 24 (Reconoce los sentimientos)

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Experimentar sentimientos puede ser todo un reto sino hemos tenido la experiencia previa o el permiso para hacerlo. Aprender a identificar lo que estamos sintiendo es un reto que podemos superar, pero no nos volveremos expertos de la noche a la mañana. Ni tampoco tenemos por qué lidiar perfectamente con nuestros sentimientos.
He aquí algunas ideas que podrían ser útiles mientras aprendes a reconocer tus sentimientos y a lidiar con ellos.
Toma una hoja de papel. En la parte superior escribe: “Si estuviera bien sentir lo que estoy sintiendo y nadie me juzgara como bueno o malo, ¿qué sería lo que estoy sintiendo?”. Luego, escribe lo que te venga a la mente. También puedes usar el recurso favorito de mucha gente al descubrir sus sentimientos: escribirlos. Puedes llevar un diario, escribir cartas que no tienes la intención de enviar, o simplemente garabatear tus pensamientos en una libreta para recados.
Mírate y escúchate a ti mismo como lo haría una tercera persona objetiva. Escucha tu tono de voz y las palabras que utilizas. ¿Qué es lo que escuchas? ¿Tristeza, miedo, ira, felicidad?
¿Qué te está diciendo tu cuerpo? ¿Está tenso y rígido de ira? ¿Muerto de miedo? ¿Cargado de tristeza y de pena? ¿Bailando de gusto?
También ayuda hablar con gente que está en recuperación. Ayuda asistir a las reuniones. Una vez que nos sentimos seguros, muchos descubrimos que nos abrimos de una manera fácil y natural a nuestros sentimientos.
En la recuperación estamos en una continua búsqueda de tesoros. Uno de los tesoros que estamos buscando es nuestra propia parte emocional. No tenemos que hacerlo a la perfección.
Lo único que necesitamos es ser honestos, abiertos y estar dispuestos a intentarlo.
Nuestras emociones están ahí, esperando a convivir con nosotros.
“Hoy me veré y me escucharé a mi mismo durante el día. No me juzgaré por lo que estoy sintiendo; me aceptaré a mí mismo.”

Sufrimiento y Energía Divina

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Muchas veces me han dicho que el sufirimiento es una decisión, para ser honesta yo no entendía, porque ellos no sentían lo que mismo que yo.

Tras mi divorcio en numerosas ocasiones me sentí atacada por todos, vivía como un ratón asustado en un rincón, sin saber hacia donde salir corriendo. Nadie estaba en mis zapatos.

Desesperada un día le pedí a Dios ayuda, y ésta me llegó de diferentes maneras: las meditaciones de los Ishayas, el Reiki, los ángeles y entendí que sí, era cierto.

Si es una decisión sufrir o buscar esa Energía Divina, que siempre ha estado. Y yo con el “sufrimiento” que me impedía ver a Dios en cada día y todos esos regalos que me daba y aún me entrega cada mañana.

Gracias Dios por darme vida, te amo, me amo, te bendigo y bendigo a todos mis hermanos. Los amo.

Olivia Luna

Terapeuta Holística

Febrero 23 (Fortaleza)

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No siempre tenemos que ser fuertes para ser fuertes. A veces, nuestra fortaleza se expresa siendo vulnerables. A veces, necesitamos deshacernos en pedazos para rehacernos, y seguir sobre el camino.
Todos tenemos días en que no podemos empujar más duro. En que no podemos contener las dudas en nosotros mismos, en que no podemos dejar de concentrarnos en el miedo, en que no podemos ser fuertes.
Hay días en que no podemos concentrarnos en ser responsables.
Ocasionalmente, no queremos quitarnos el pijama. A veces, lloramos delante de los demás. Exponemos nuestro cansancio, nuestra irritabilidad o nuestra ira.
No tienen nada de malo esos días. No tienen nada de malo.
Parte de cuidar de nosotros mismos significa darnos permiso de “deshacernos” cuando lo necesitamos. No tenemos porqué ser torres perpetuas de fortaleza. Somos fuertes. Lo hemos probado. Seguiremos siendo fuertes aunque tengamos el valor de permitirnos sentirnos temerosos, débiles y vulnerables cuando necesitamos experimentar esos sentimientos.
“Hoy, Dios mío, ayúdame a saber que está bien que me permita a mí mismo ser humano. Ayúdame a no sentirme culpable o a castigarme a mí mismo cuando necesito “deshacerme”.

Febrero 22 (Resuelve tus problemas)

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Te pido que Tú me ayudes a solucionar todos mis problemas, para Tu Gloria y Honor.
Alcohólicos Anónimos.
Muchos de nosotros vivimos en situaciones en las cuales no estaba bien identificar problemas, tenerlos o hablar de ellos. La negación se convirtió en un modo de vida, en una manera de lidiar con nuestros problemas.
En la recuperación, muchos de nosotros seguimos teniendo miedo a los problemas. Podemos pasar más tiempo reaccionando ante un problema que tratando de resolverlo. Perdemos el punto; perdemos la lección; perdemos el regalo.
Los problemas son parte de la vida. Y también lo son las soluciones. Un problema no significa que la vida sea negativa u horrible. Que tenga un problema no significa que una persona sea deficiente. Toda la gente tiene problemas que resolver.
En la recuperación aprendemos a concentrarnos en la solución de nuestros problemas. Primero, nos aseguramos de que el problema sea nuestro. Si no lo es, nuestro problema está en establecer límites.
Luego, buscamos la mejor solución. Esto puede significar fijar una meta, pedir ayuda, reunir más información, emprender una acción o dejar ir.
La recuperación no significa estar inmune o exento de problemas; la recuperación significa aprender a encarar los problemas y a resolverlos, sabiendo que aparecerán en forma regular. Podemos confiar en nuestra capacidad para resolver problemas, y ahora no lo estamos haciendo solos. Tener problemas no significa que nuestro Poder Superior nos esté fastidiando. Algunos problemas son parte de la vida; otros se dan para que nosotros les demos solución, y en este proceso creceremos interiormente de manera necesaria.
Encara y resuelve los problemas de hoy. No te preocupes innecesariamente por los problemas de mañana, porque cuando aparezcan, tendrás los recursos para solucionarlos.
Enfrentar y resolver problemas –solucionarlos con la ayuda en un Poder Superior- significa que estamos viviendo, que estamos creciendo y que estamos cosechando los beneficios.
“Dios mío, ayúdame hoy a enfrentar mis problemas y a resolverlos. Ayúdame a hacer la parte que me toca y a dejar ir el resto. Puedo aprender a solucionar problemas.”