Febrero 25 (Acepta la imperfección)

PAG-meacepto

“¿Por qué me hago esto a mí misma?”, preguntaba una mujer que quería bajar de peso. “Fui a mi grupo de apoyo sintiéndome culpable y avergonzada porque me comí media galleta que no estaba incluida en mi dieta. Descubrí que todo mundo hace un poco de trampa, y algunos hacen muchas trampas. Me sentía tan avergonzada antes de llegar al grupo, como si fuera la única que no estuviera haciendo la dieta al dedillo. Ahora sé que estoy llevando la dieta tan bien como la mayoría, y mejor que algunos”
¿Por qué nos hacemos esto a nosotros mismos? No estoy hablando estrictamente de dietas; estoy hablando acerca de la vida ¿Por qué nos castigamos a nosotros mismos pensando que somos inferiores mientras que otros son perfectos, ya sea en cuanto a nuestras relaciones, recuperación, o una tarea especifica?
Ya sea que nos estemos juzgando a nosotros mismos o a los demás, son las dos caras de una misma moneda: la perfección. Ninguna de las dos expectativas es válida.
Es mucho más apropiado y beneficioso decirnos a nosotros mismos que está bien ser lo que somos y que lo que estamos haciendo está bien.
Eso no significa que no cometamos errores que necesitemos corregir; no significa que no nos desviemos del camino de vez en cuando, no significa que no podamos mejorar. Significa que, con todos nuestros errores y divagaciones, básicamente estamos sobre la ruta. La manera como nos ayudamos a nosotros mismos a permanecer en el camino es
alentándonos y aprobándonos.
“Hoy me amaré a mi mismo y me daré ánimos. Me diré a mí mismo que lo que estoy haciendo está bien, y me permitiré disfrutar ese sentimiento.”

Febrero 24 (Reconoce los sentimientos)

PAG-me esucho

Experimentar sentimientos puede ser todo un reto sino hemos tenido la experiencia previa o el permiso para hacerlo. Aprender a identificar lo que estamos sintiendo es un reto que podemos superar, pero no nos volveremos expertos de la noche a la mañana. Ni tampoco tenemos por qué lidiar perfectamente con nuestros sentimientos.
He aquí algunas ideas que podrían ser útiles mientras aprendes a reconocer tus sentimientos y a lidiar con ellos.
Toma una hoja de papel. En la parte superior escribe: “Si estuviera bien sentir lo que estoy sintiendo y nadie me juzgara como bueno o malo, ¿qué sería lo que estoy sintiendo?”. Luego, escribe lo que te venga a la mente. También puedes usar el recurso favorito de mucha gente al descubrir sus sentimientos: escribirlos. Puedes llevar un diario, escribir cartas que no tienes la intención de enviar, o simplemente garabatear tus pensamientos en una libreta para recados.
Mírate y escúchate a ti mismo como lo haría una tercera persona objetiva. Escucha tu tono de voz y las palabras que utilizas. ¿Qué es lo que escuchas? ¿Tristeza, miedo, ira, felicidad?
¿Qué te está diciendo tu cuerpo? ¿Está tenso y rígido de ira? ¿Muerto de miedo? ¿Cargado de tristeza y de pena? ¿Bailando de gusto?
También ayuda hablar con gente que está en recuperación. Ayuda asistir a las reuniones. Una vez que nos sentimos seguros, muchos descubrimos que nos abrimos de una manera fácil y natural a nuestros sentimientos.
En la recuperación estamos en una continua búsqueda de tesoros. Uno de los tesoros que estamos buscando es nuestra propia parte emocional. No tenemos que hacerlo a la perfección.
Lo único que necesitamos es ser honestos, abiertos y estar dispuestos a intentarlo.
Nuestras emociones están ahí, esperando a convivir con nosotros.
“Hoy me veré y me escucharé a mi mismo durante el día. No me juzgaré por lo que estoy sintiendo; me aceptaré a mí mismo.”