Marzo 1 (Deja ir la ira)

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En la recuperación, a menudo discutimos objetívamente acerca de la ira. Sí, razonamos, ésta es una emoción que todos tendemos a experimentar. Sí, la meta en la recuperación es liberarse del resentimiento y de la ira. Sí, está bien sentir enojo, estamos de acuerdo. Bueno, quién sabe….

La ira es una emoción poderosa y a veces atemorizante. También es beneficiosa si no le permitimos que se endurezca hasta convertirse en resentimiento o utilizarla como un mazo demoledor para castigar a la gente o para abusar de ella.

La ira es una señal de advertencia. Señala los problemas. A veces, señala problemas que necesitamos resolver. A veces, señala límites que necesitamos fijar. A veces, es el estallido fin al de energía antes de que nos entre la aceptación o el dejar ir.

Y, en ocasiones, la ira simplemente es. No necesita justificarse.

Por lo general no se puede confiar en un pulcro envoltorio. Y no es necesario que ésta nos asfixie a nosotros o a nuestra energía.

No tenemos que sentirnos culpables cada vez que experimentemos ira. No tenemos que sentirnos culpables.

Inhala profundamente. Podemos, sin vergüenza, sentir todos nuestros sentimientos, incluyendo la ira, y seguir asumiendo la responsabilidad de nuestra conducta.

“Hoy sentiré y liberaré cualquier sentimiento de ira que tenga. Puedo hacerlo de manera adecuada y segura.”

Febrero 28 (Dejar ir la negación)

PAG-negacion

Somos lentos en creer aquello que si lo creyéramos, heriría nuestros sentimientos.

Ovidio

La mayoría de los que estamos en recuperación nos hemos embarcado en la negación de vez en cuando. Algunos de nosotros nos apoyábamos en esta herramienta.

Podemos haber negado eventos o sentimientos de nuestro pasado.

Podemos haber negado los problemas de los demás; podemos haber negado nuestros propios problemas, sentimientos, pensamientos, deseos o necesidades.

Negamos la verdad.

La negación significa que no nos permitimos encarar la realidad, generalmente porque afrontar esa realidad en particular, duele.

Sería perder algo: confianza, amor, familia, tal vez un matrimonio, una amistad o un sueño. Y perder a alguien o algo, duele.

La negación es un mecanismo de protección, un cojín del alma para amortiguar los golpes. Nos impide reconocer la realidad hasta que nos sentimos preparados para lidiar con esa realidad en particular.

La gente podrá gritarnos la verdad, pero nosotros no la veremos ni la escucharemos hasta que estemos listos para ella.

Somos seres fuertes y, empero, frágiles. A veces necesitamos tiempo para prepararnos, tiempo para disponernos a superar algo. No dejamos ir nuestra necesidad de negar golpeándonos para llegar a aceptar; dejamos ir nuestra necesidad de negar, permitiéndonos volvernos lo suficientemente seguros y fuertes para lidiar con la verdad.

Haremos esto cuando llegue su momento.

No es necesario que nos castiguemos a nosotros mismos por haber negado la realidad; lo único que necesitamos es amarnos a nosotros mismos para tener seguridad y fortaleza de modo que cada día estemos mejor equipados para enfrentar la vida y lidiar con ella.

Enfrentaremos la realidad y lidiaremos con ella –de acuerdo con nuestro propio calendario-, cuando estemos listos, y cuando sea tiempo para nuestro Poder Superior. No tenemos porqué aceptar el castigo de nadie, incluyendo a nosotros mismos, por este calendario.

Sabremos lo que necesitamos saber, cuando sea tiempo de saberlo.

“Hoy me concentraré en hacerme sentir a mí mismo seguro y confiado. Me permitiré hacer conciencia cuando me llegue mi momento.”

Febrero 27 (Complacedores de gente )

PAG-complacedores

¿Alguna vez has estado cerca de los complacedores de gente? Tienden a ser disgustantes. Estar cerca de alguien que se voltea al revés para complacer a otro a menudo es irritante y produce ansiedad.

Ser complacedores de la gente es una conducta que podemos haber adoptado para sobrevivir dentro de nuestra familia.

Tal vez no fuimos capaces de obtener el amor y la atención que merecíamos.

Quizá no se nos dio permiso para complacernos a nosotros mismos, para confiar en nosotros mismos y para elegir un curso de acción que demostrara autoconfianza.

Podemos ser complacedores de gente, abierta o encubiertamente.

Podemos ir por ahí haciendo alharacas, parloteando a mil por hora cuando lo que en realidad estamos diciendo es: ” Espero estarte dando gusto”. O bien, podemos actuar en forma encubierta, yendo calladamente por la vida, tomando importantes decisiones basadas en el hecho de complacer a los demás.

Tomar en cuenta las necesidades y los deseos de otras personas es parte importante de nuestras relaciones. Tenemos responsabilidades para con los amigos, los familiares y los jefes. Tenemos una gran responsabilidad interna de ser amorosos y cariñosos. Pero la conducta complaciente es contraproducente. No sólo se enojan los demás con nosotros, sino que nosotros nos enojamos a menudo cuando nuestros esfuerzos por complacer no funcionan como habíamos planeado. La gente con quien nos sentimos más a gusto es aquella que es considerada con los demás, pero que en último término se complace a sí misma.

“Ayúdame , Dios mío, a superar mis miedos y a empezar a complacerme a mí mismo.”

Febrero 26 (Programas de Doce Pasos)

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Estaba furiosa cuando acudí a mi primera junta de Al- Anón. Me parecía muy injusto que él tuviera el problema y yo fuera la que tuviera que asistir a una reunión. En esa época, no me quedaba nadie en el mundo a quien acudir con mi dolor. Ahora, estoy agradecida por Al-Anón y mi recuperación de la codependencia. Al-Anón me mantiene sobre el camino; la recuperación me ha dado una vida.
Anónimo
Hay muchos programas de Doce Pasos para personas codependientes:
Al-Anón, Hijos Adultos de Alcohólicos, Drog-Anón, y más. Tenemos varias opciones de dónde elegir acerca del tipo de grupo adecuado para nosotros y acerca de cuál grupo en particular satisface nuestras necesidades. Los grupos de Doce Pasos para codependientes
son gratuitos, anónimos, y existen en la mayoría de las comunidades.
Si no hay un grupo que sea adecuado para nosotros, podemos iniciar uno.
El objetivo de los grupos de Doce Pasos para codependientes no es cómo ayudar a la otra persona; es ayudarnos a nosotros mismos a crecer interiormente y a cambiar. El grupo nos puede ayudar a aceptar la forma como la codependencia nos ha afectado y a lidiar
con ella. También a ponernos sobre el camino y a permanecer en él.
Hay magia en los programas de Doce Pasos. Hay un poder curativo en el contacto con otras personas en recuperación. Accedemos a este poder curativo trabajando los Doce Pasos y permitiendo que éstos trabajen para nosotros. Los Doce Pasos son una fórmula para sanar.
¿Durante cuánto tiempo tenemos que asistir a las reuniones? Podemos asistir hasta que “captamos el programa”, o hasta que el programa “nos capta a nosotros”. Y luego, seguimos yendo y creciendo.
Seleccionar un grupo y asistir a él con regularidad son dos maneras importantes de empezar a cuidar de nosotros mismos y de seguir haciéndolo. Participar activamente en nuestro programa de recuperación trabajando los Pasos es otra manera.
Estaré abierto al poder curativo que ponen a mi disposición los Doce Pasos y el programa de recuperación.