Marzo 13 (Claridad y dirección)

Stay on course
A pesar de nuestros mejores esfuerzos por trabajar nuestros programas y apoyarnos en la guía de Dios, a veces no comprendemos lo que está pasando en nuestra vida. Confiamos, esperamos, oramos, escuchamos a la gente, nos escuchamos a nosotros mismos y, aún así, la respuesta no llega.
Durante esos tiempos, necesitamos entender que estamos justamente donde necesitamos estar, aunque ese sitio nos parezca difícil e incómodo. Nuestra vida tiene un propósito y una dirección.
Se nos está cambiando, curando y transformando a un nivel más profundo del que imaginamos. Se nos está preparando y enviando cosas buenas, más allá de lo que seamos capaces de imaginar. Se nos está conduciendo y guiando.
Podemos sentirnos en paz. No tenemos que actuar con prisa o con urgencia sólo para aliviar nuestra incomodidad, sólo para obtener una respuesta. Podemos esperar hasta que nuestra mente esté en paz.
Podemos esperar a tener una clara dirección. La claridad vendrá.
Vendrá la respuesta, y está será buena para nosotros y para quienes nos rodean.
“Hoy, Dios mío, ayúdame a saber que estoy siendo guiado hacia lo bueno que tiene la vida, especialmente cuando me siento confundido y sin dirección. Ayúdame a confiar lo suficiente para esperar hasta que mi mente y mi visión estén claras y sean conscientes. Ayúdame a saber que vendrá la claridad.”

 

Marzo 12 (El momento preciso)

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Si pudiéramos desenmarañar los misterios de la vida y desenredar las energías que corren por el mundo; si pudiéramos evaluar correctamente el significado de los eventos que ocurren; si pudiéramos medir los esfuerzos, los dilemas y las aspiraciones de la humanidad, podríamos descubrir que nada se da a destiempo. Todo llega en su momento preciso.
Joseph S. Rizzo
El momento en que ocurren las cosas puede ser frustrante.
Podemos esperar y esperar a que suceda algo, y parece que nunca llegará a ocurrir. O, de repente, se nos viene encima un evento o circunstancia, pillándonos por sorpresa. Creer que las cosas suceden demasiado lento o demasiado rápido es un ilusión. Todo ocurre en el momento perfecto.
“Hoy confiaré en el Orden Divino y trabajaré en él. Aceptaré como perfecto el momento preciso en que ocurren las cosas en mi vida hoy, así como las que sucedieron en el pasado.”

 

Marzo 11 (Deja ir la confusión)

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¡Yo también!
A veces, nuestro camino no está claro.
Nuestras metas se nublan, se confunden. No estamos seguros de cuál debe ser nuestro siguiente paso, de cómo será, de qué dirección estamos tomando.
Es el momento de detenernos, de pedir una guía y de descansar. Es tiempo de dejar ir el miedo. Espera. Siente la confusión y el caos, y luego déjalos ir. El camino se descubrirá solo. Se revelará el siguiente paso. No es necesario que lo sepamos ahora mismo. Lo sabremos a su tiempo. Confía en ello. Deja ir la confusión y confía.
“Hoy esperaré si el camino no está claro. Confiaré en que del caos saldrá la claridad.”

Marzo 10 (Vivir con la familia)

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Tenía 46 años cuando finalmente admití ante mí misma y ante alguien más que mi abuela siempre se las arreglaba para hacerme sentir culpable, enojada y controlada. Anónimo
Podemos amar mucho a nuestra familia y preocuparnos por ella.
Nuestros familiares pueden amarnos y preocuparse por nosotros. Pero interactuar con algunos miembros de la familia puede disparar verdaderamente nuestra codependencia, y a veces, lanzarnos a un profundo abismo de vergüenza, de rabia, de ira, de culpa y de
impotencia.
Puede ser difícil lograr desapegarse, a nivel emocional, de ciertos miembros de la familia. Puede resultar difícil separar sus asuntos de los nuestros. Puede ser difícil adueñarnos de nuestra fuerza.
Difícil, pero no imposible.
El primer paso es la aceptación y el estar conscientes, el reconocer simplemente, sin culpa, nuestros sentimientos y pensamientos. No tenemos que culpar a los miembros de nuestra familia. No tenemos que culparnos ni avergonzarnos a nosotros mismos. La aceptación es la meta, aceptación y libertad para escoger lo que queremos y necesitamos hacer para cuidar de nosotros mismos con esa persona.
Podemos liberarnos de los patrones del pasado. Nos estamos recuperando. La meta es el progreso.
“Hoy, Poder Superior, ayúdame a ser paciente conmigo mismo mientras aprendo a aplicar las conductas de recuperación con los miembros de mi familia. Ayúdame a luchar hoy por estar consciente y lograr la aceptación.”