Abril 17(Cuidemos de nosotros mismos)

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Con frecuencia nos referimos a la recuperación de la codependencia y de ser hijos adultos de alcohólicos con el término “autocuidado”.
El cuidado de uno mismo no es, como algunos pudieran pensar, una moda de la “generación yo”. No es autoindulgencia. No es egoísmo, en la interpretación negativa de esa palabra.
Estamos aprendiendo a cuidar de nosotros mismos, en vez de concentrarnos obsesivamente en otra persona. Estamos aprendiendo la autoresponsabilidad, en vez de sentirnos excesivamente responsables de los demás. Cuidarse a uno mismo significa también cumplir con nuestras verdaderas responsabilidades hacia los otros; y esto lo hacemos mejor cuando no nos sentimos demasiado responsables.
Cuidarse a uno mismo a veces significa “yo primero”, pero por lo general, significa “yo también”. Significa que somos responsables de nosotros mismos y que podemos escoger ya no seguir siendo victimas.
Cuidarse a uno mismo significa aprender a amar a la persona de la que somos responsables: nosotros mismos. No lo hacemos para invernar dentro de un capullo de aislamiento y autoindulgencia; lo hacemos para poder amar mejor a los demás y para aprender a dejar que ellos nos amen.
Cuidarse a uno mismo no es egoísmo, es autoestima.
“Hoy, Dios mío, ayúdame a amarme a mí mismo. Ayúdame a dejar ir la sensación de que soy excesivamente responsable de los que me rodean.
Enséñame qué necesito hacer para cuidarme a mí mismo y para ser adecuadamente responsable con los demás.”

Abril 16 (Deja que sucedan las cosas)

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No tenemos que trabajar tan duro por lograr conocernos a nosotros mismos. Sí, estamos aprendiendo que ocurren cosas dolorosas y decepcionantes, a menudo por una razón y por un propósito superior.
Sí, estas cosas a veces suceden para nuestro bien.
Pero no tenemos que gastar tanto tiempo y energía imaginando el propósito y el plan de cada detalle de nuestra vida. ¡Eso es hipervigilancia!
A veces, el coche no arranca. A veces se descompone la lavadora de platos. A veces pescamos un resfriado. A veces se nos acaba el agua caliente. A veces tenemos un mal día. Aunque ayuda el lograr aceptación y gratitud por estas molestias irritantes, no tenemos que procesar todo y descubrir si todo está dentro del esquema de cosas.
Soluciona el problema. Repara el coche. Arregla la lavadora de platos. Cuídate el resfriado. Espera a darte la ducha hasta que haya agua caliente. Consiéntete si estás teniendo un mal día. Cumple con tus responsabilidades ¡y no te tomes todo en forma tan personal!
Si necesitamos reconocer algo dentro de nosotros mismos o hacernos conscientes de algo en particular, se nos guiará en esa dirección.
Ciertamente queremos estar atentos a los patrones de conducta. Pero con frecuencia, las grandes explicaciones acerca de uno mismo y el procesamiento de cosas significativas es algo que ocurre en forma natural.
No tenemos que cuestionar cada suceso para ver cómo encaja dentro del Plan.
El plan –la toma de conciencia, la explicación de nuestra conducta, el potencial para el crecimiento personal- se nos revelará solo. Tal vez la lección sea aprender su significado. Quizá la lección sea confiar en nosotros mismos para vivir y experimentar la vida.
“Hoy dejaré que sucedan las cosas sin preocuparme acerca del significado de cada evento. Confiaré en que esto promoverá mi desarrollo más rápido que si fuera por la vida llevando un microscopio. Confiaré en que mis lecciones se me revelarán solas a su debido tiempo.”