Abril 20 (Tiempos limite)

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No sé si quiero estar en esta relación o terminar con ella. He estado batallando con esto durante meses. No es adecuado que le dé largas indefinidamente. Me daré dos meses para tomar una decisión.
Anónimo
Ya hace seis meses que tengo en la cabeza este problema sin resolver. Estoy confundido. No sé qué hacer. Me voy a dar un mes para llegar a una solución.
Anónimo
A veces, ayuda el fijarse un tiempo límite.
Esto puede ser cierto cuando enfrentamos problemas no resueltos, cuando estamos batallando con una decisión difícil, cuando hemos estado sentados en el banquillo un buen rato, o cuando nos hemos estado debatiendo en confusión durante un tiempo acerca de un asunto en particular.
Eso no significa un tiempo límite esculpido en piedra. Significa que estamos estableciendo un espacio de tiempo para ayudarnos a no sentirnos tan impotentes y para ayudarnos a encontrar una solución.
Fijar un tiempo límite puede liberar nuestra energía para hacer a un lado el problema o el asunto, para dejarlo ir y permitir que el universo, nuestro Poder Superior y nosotros mismos empecemos a llegar a una solución.
No necesitamos decirle siempre a la gente que hemos fijado un tiempo límite. A veces, es mejor quedarse callado, pues de otra forma la gente puede sentir que estamos tratando de controlarla y puede rebelarse contra nuestro tiempo límite. A veces, es apropiado compartir con los demás que hemos establecido un tiempo límite.
Los tiempos límites son, primordialmente, una herramienta que usamos para ayudarnos. [Los tiempos límite] necesitan ser razonables y apropiados para cada situación individual. Si se usan adecuadamente, pueden ser una herramienta benéfica para ayudarnos a superar problemas y situaciones difíciles sin sentirnos atrapados e impotentes. Nos pueden ayudar a dejar ir el miedo y la obsesión, para que podamos concentrar nuestras energías en direcciones más constructivas. Establecer un tiempo límite nos puede ayudar a quitarnos de ese lugar incómodo en el que nos sentimos victimados por una persona o por un problema que no podemos resolver. Los tiempos límite nos pueden ayudar a desapegarnos y seguir adelante.
“Hoy consideraré si sería útil fijar un tiempo límite en algún aspecto de mi vida. Reclamo la Sabiduría y la Guía Divinas para establecer tiempos límite adecuados para cualquier problema o cuestiones relacionadas con mis relaciones que pudiera tener.”

Abril 19 (Acepta el cambio)

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Los vientos de cambios soplan en nuestra vida, a veces suavemente, a veces como una tormenta tropical. Sí, tenemos lugar es de descanso, tiempo para ajustarnos a otro nivel de vida, tiempo para lograr nuestro equilibrio, tiempo para disfrutar las recompensas. Tenemos tiempo para tomar un respiro.
Sin embargo, el cambio es inevitable y deseable.
A veces, cuando empiezan a susurrar los vientos del cambio, no estamos seguros si el cambio es para mejorar. Podremos llamarlo estrés o un estado temporal, seguros de que volveremos a la normalidad. A veces nos resistimos, agachamos la cabeza y damos de
topes al viento, con la esperanza de que las cosas pronto se calmen y vuelvan a ser como eran. ¿Será posible que se nos esté preparando para una nueva “normalidad”?
El cambio barrerá nuestra vida, como sea necesario, para llevarnos adonde estamos yendo. Podemos confiar en que nuestro Poder Superior tiene en mente un plan, aun cuando no sepamos a dónde nos conducen los cambios.
Podemos confiar en que el cambio que está teniendo lugar es bueno.
Los vientos nos llevarán a donde necesitemos ir.
“Hoy ayúdame, Dios mío, a dejar ir mi resistencia al cambio. Ayúdame a estar abierto al proceso. Ayúdame a creer que el lugar en el que me dejará será mejor que el lugar en donde me levantó. Ayúdame a someterme, a confiar y a aceptar, aunque no lo comprenda.”

Abril 18 (Libertad)

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Muchos de nosotros fuimos oprimidos y victimados cuando niños. Ya de adultos, podemos seguir sintiéndonos oprimidos.
Algunos de nosotros no reconocemos que cuidar excesivamente a los demás y no fijar límites nos hará sentirnos victimados.
Algunos de nosotros no entendemos que pensar que somos victimas nos hace sentir oprimidos.
Algunos de nosotros no sabemos que tenemos la llave de nuestra propia libertad. Esa llave está en honrarnos a nosotros mismos y cuidar de nosotros mismos.
Podemos decir lo que queremos y querer lo que decimos.
Podemos dejar de esperar que los demás nos den lo que necesitamos y asumir la responsabilidad que tenemos para con nosotros mismos.
Cuando lo hagamos, se abrirán de par en par las puertas de la libertad.
Pasa por ellas.
“Hoy comprenderé que yo tengo la llave de mi libertad. Dejaré de participar en mi opresión y mi victimización. Asumiré la responsabilidad que tengo para conmigo mismo  dejaré que los otros hagan lo que quieran.”