Mayo 12 (Intimidad)

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Podemos permitirnos tener cercanía con la gente.
Muchos de nosotros tenemos patrones profundamente inculcados de sabotear las relaciones. Algunos podemos terminar instintivamente una relación una vez que ésta llega a cierto nivel de cercanía e intimidad.
Cuando empezamos a sentirnos cerca de alguien, podemos decir que esa persona tiene cero defectos de carácter, y luego hacerlos tan grandes, que es lo único que le podemos ver. Podemos retirarnos o empujar a la persona para crear distancia. Podemos empezar a criticarla, una conducta que seguramente provoca distanciamiento.
Podemos tratar de controlar a la persona, una conducta que impide la intimidad.
Podemos decirnos a nosotros mismos que no queremos o necesitamos otra persona, o asfixiar a la persona con nuestras necesidades.
A veces nos derrotamos a nosotros mismos tratando de tener cercanía con gente que no está en condiciones para la intimidad, gente con adicciones activas o que no quiere tener cercanía con nosotros. A veces escogemos gente con particulares defectos para que cuando llegue el momento de la cercanía, podamos tener un pretexto para escapar.
Estamos asustados y nos da miedo perdernos a nosotros mismos.
Tememos que la cercanía signifique que no seamos capaces de adueñarnos de nuestro poder para cuidar de nosotros mismos.
En la recuperación estamos aprendiendo que está bien que nos permitamos tener cercanía con la gente. Estamos escogiendo relacionarnos con gente sana, segura, de modo que la cercanía es una posibilidad. Cercanía no significa que tengamos que perdernos a nosotros mismos, o nuestra vida. Como dijo un hombre, estamos aprendiendo que podemos adueñarnos de nuestro poder con la gente, aunque tengamos cercanía con ella, aunque la otra persona tenga algo que nosotros necesitemos.
“Hoy estaré disponible para la cercanía e intimidad con la gente, cuando esto sea apropiado. Siempre que sea posible, me permitiré ser como soy, dejaré que los otros sean como son y disfrutaré del vínculo y de los sentimientos agradables que hay entre nosotros.

20 de Mayo

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La serenidad que me ofrece Al-Anon no significa escapar de la vida, sino poder de encontrar paz en mi vida.

Al-Anon no me promete liberarme del dolor, los pesares o las situaciones difíciles. No obstante, me da la la oportunidad de aprender a desarrollar las capacidades necesarias para mantener la paz de espíritu, aun cuando la vida parezca demasiado insoportable. El programa me ayuda aprender a pedir, a aceptar y a usar la fortaleza y la sabiduría de mi Poder Superior. Mi Poder Superior, a través de los otros miembros, me ayuda a mantener mi cordura y el sentimiento de mi propia valía.

Al-Anon también me da la oportunidad de vivir una vida serena, libre de la carga de responsabilidades por las decisiones ajenas. Me demuestra que puedo tomar decisiones para reorientar mi vida hacia el progreso personal y la satisfacción. Aumenta mi confianza, debido al hecho de que confió en que el Poder Superior de mi entendimiento me apoyará y guiará a lo largo de los altibajos de la vida.

Pensamiento del día

La serenidad no es el fin del dolor; es mi capacidad de florecer en paz independientemente de lo que me depare la vida.

”Sentí una paz total ante la vida y al mismo tiempo, me invadió una gran alegría. En ese momento, comprendí que eso era la serenidad y me reí mucho por el simple y glorioso placer de hacerlo.”

                                                                   De la supervivencia de la recuperación, Pág. 268

13 de Mayo

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A menudo, en la quietud de la noche, mi mente comienza agitarse y una aterradora percepción de fatalidad y abatimiento intenta apoderarse de mí. Para alcanzar cierta paz y una perspectiva diferente, uso la Oración de la Serenidad con el fin de romper el ciclo. Primero, reemplazo mis pensamientos insanos por la oración que recito tantas veces como sea necesario para concentrarme en el presente. Luego divido la oración en tres partes y las aplicó mi mente confundida.

Rezo: “Dios, concédeme la serenidad para aceptar las cosas que no puedo cambiar…” ( es tarde en la noche y temo hablar con alguien del programa ahora ) …Valor para cambiar aquellas que puedo…” ( leo algo del estante de la Literatura Aprobada por la Conferencia y escribo mis problemas en mi diario; también pido que me guíe la voluntad de mi Poder Superior ) “…y sabiduría para reconocer la diferencia…” ( le agradezco a Dios que haya detenido la confusión y le pido paz y un sueño restaurador ).

Repito éste proceso hasta que la serenidad me cubre como una manta cómoda y cálida, alentándome a relajarme en cuerpo, mente y alma hasta que finalmente me quedo dormida. Cuando me despierto al día siguiente, con frecuencia descubro que algo ha cambiado durante la noche. A veces es mi punto de vista sobre la situación y, por ende, cambia mi manera de resolverlo.

A veces la situación se resuelve sola sin esfuerzo de mi parte.

Cualquiera de las dos maneras está bien. Simplemente me alegra usar la Oración de la Serenidad para reflexionar sobre mis problemas e impedir que sufra sin necesidad.

Pensamiento del día

¿He tratado a caso de desglosar la Oración de la Serenidad y de usar sus tres secciones como prismas a través de los cuales observar mis problemas sanamente?.

“El reflexionar sobre cada pensamiento de esta oración puede ayudar a poner las situaciones en una clara perspectiva.”

                                                                                                       Propósito y sugerencias, Pág. 5

 

 

11 de Mayo

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Recuerdo la primera vez que alguien me pidió ser su Madrina. Acepté y luego me fui a casa a leer el folleto de Al-Anon titulado “todo acerca del padrinazgo” para estar segura de que cumplía los requisitos. Aún así titubeé ¿Qué tenía para ofrecer a alguien? Todavía estaba dando mis “primeros pasos” en mi propia recuperación, tropezando y cayendo muy a menudo. Estaba convencida de que debía ser perfecta antes de osar tratar de ayudar alguien.

Luego recordé mis primeros días en el programa. Lo que más había querido de mi Madrina era aceptación, afecto, seguridad y alguien digno de confianza que me escuchara. Ciertamente no esperaba perfección. De repente mis deficiencias parecieron carecer de importancia y mi corazón se llenó de alegría comprender que alguien me veía como ser humano saludable y valioso.

Mi Poder Superior me demostró que no tenía hablar mucho para hacer Madrina. Lo que tenía que hacer realidad era escuchar. Al escuchar, tomaba conciencia de muchas cosas buenas que no había observado, de algunos aspectos de mi vida que exigían atención y de cosas que pasaban en mi vida sin que yo me diera cuenta. Me asombró cómo ayudar a los demás esclarecía mi propia situación.

Las personas a quienes apadrino me han ayudado a sentirme querida y necesaria. Lo que es más importante, me han ayudado a sentirme humana. Debido a que ellos me pidieron ayuda, me resulta más fácil pedir ayuda sin por eso sentirme débil. Ha sido un privilegio y una alegría devolver una pequeña parte del enorme tesoro recibido de Dios y del programa de recuperación de Al-Anon.

Pensamiento del día

Que alguien me pida ser su Padrino o Madrina demuestra que en realidad tengo algo valioso que ofrecer a otro ser humano.

”Darse cuenta de que un Padrino es sólo un canal para transmitir el mensaje de esperanza de Al-Anon y evitar pensar que es necesario saber todas las respuestas.”

Todo acerca del Padrinazgo, Pág. 9