Mayo 26

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La aplicación de la Séptima Tradición, que se refiere a ser autosuficiente por completo, ha sido difícil en mi vida personal.

Crecí observando a mi padre, que pasó su niñez durante la Gran Depresión de los años 30, derrochar grandes sumas en sí mismo y muy poco en la familia. Me resultaba complicado comprarle regalos a mi madre, que creció un hogar alcohólico, porque no quería nada. A menudo oía a mis padres decir que no tenían ahorros. Aprendí que eso era normal.

Luego me casé. En pocos meses gasté todos los ahorros de mi marido comprando muebles “necesarios” para la casa. Entonces me golpeó la realidad: mi madre había pasado su vida en la autonegación y ahora yo hacia lo mismo. La única manera de cambiar era tomar algunas medidas para solventar mis propias necesidades. Comencé estableciendo pagos automáticos a un fondo de jubilación, que está aumentando muy bien. Ahora, antes de comprar algo, me pregunto si es algo que quiero o es algo que necesito. Sí es algo que quiero, espero por lo menos una semana para ver si se me pasa el interés. Si el interés no disminuye, hago un examen del deseo y realizo un esfuerzo para desprenderme emocionalmente y poder percibir los motivos reales de por qué quiero ese objeto. Estas y otras prácticas me dan la paz de espíritu que se desprende de ser completamente autosuficiente.

Pensamiento del día

Hoy doy gracias a Al-Anon por mostrarme cómo puedo mantenerme a mí misma mediante mis propias contribuciones voluntarias.

“Si los miembros y los grupos entienden que ellos son responsables de su propia supervivencia y su progreso, fluye una gran fortaleza espiritual en cada uno, así como en su totalidad.”

                                      Los Doce Pasos y las Doce Tradiciones de Al-Anon, Pág. 112

 

Mayo 25

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Un día tuve que bajar una caja pesada del desván. Mientras la bajaba trabajosamente por la escalera sentí, sentí que perdía el control. Con pánico le dije a mi novio que temía que la caja se me cayera. De repente él la alcanzó y pudo sostenerla. La lucha había terminado.

Mi trabajo con la fe ha sido una experiencia similar. Crecí con un padre alcohólico que se consideraba ateo. Adopté su forma de ver las cosas y me convertí en un escéptico. Al final me invadió la desesperación. La vida parecía no tener sentido.

Aplicar los tres primeros Pasos en Al-Anon me permitió descubrir una fe propia. Escuché a los miembros hablar sobre su Poder Superior, que dentro del grupo de Al-Anon iba desde una deidad feminina hasta una figura masculina más convencional.

Percibí que algunos miembros habían adoptados opiniones ajenas y luego habían decidido que estás no les convenían. Algunos hablaron de atravesar todo un proceso en la construcción de una relación con Dios, el cual a menudo se describe como un proceso similar experimentamos al desarrollar una amistad. Esto incluye hablar (orar), escuchar (meditar) y aprender a confiar, con el tiempo, en que el amigo estará siempre a nuestro lado.

Éstas analogías me impresionaron. Ya tenía varios amigos de mucha confianza. Al examinar mi papel en el desarrollo de estas relaciones, recibí que vinculo común era el contacto asiduo.

Poco a poco intenté el mismo método con mi Poder Superior.

A lo largo de la oración y la meditación constantes, Dios se ha convertido en mi mejor amigo. Ahora puedo orar y pedirle Su ayuda en las situaciones difíciles y yo he sentido la mano de mi Poder Superior que me sostiene.

Pensamiento del día

Los Pasos hablan de un Dios de mi entendimiento ¿Estoy teniendo el comportamiento necesario para llegar ese entendimiento?

”….mi vida ha cambiado por completo al intentar un desarrollo espiritual y recurrir a un Poder Superior en busca de ayuda.”

                      Cómo ayuda Al-Anon a familiares y amigos de alcohólicos, Pág.172

Mayo 24

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He encontrado muchas frases útiles y la Bienvenida en la Clausura sugeridas para nuestras reuniones, pero la que más me ha ayudado es “que no haya chismes entre nosotros…” Cuando tomo este pensamiento y lo aplico a toda la gente que conozco, no sólo mis amigos de Al-Anon, permanezco más concentrada en mi vida, mis responsabilidades y en mí misma. Como resultado de ello, mi relación con mi familia se ha tornado más afectuosa.

Al imponerme límites, he decidido que ya no hablaré de ninguna persona que no esté presente en el lugar donde yo esté. Los “boletines informativos”, tales como, mi hermano va a comprar una casa nueva o mi hermana va a continuar sus estudios, están permitidos. Sin embargo, no me permito juzgar sus decisiones o especular sobre sus motivos o los resultados de sus decisiones.

Mi madre entendió con rapidez este comportamiento. Ahora discutimos nuestros sentimientos acerca de temas que se refiere sólo a nosotros. Cuando estuve gravemente enferma, hablamos sobre la muerte. Ahora que estoy bien, hablamos de nuestro Poder Superior, de hermosos recuerdos familiares y sobre nuestras esperanzas y sueños para el futuro. Abstenernos de chismes y críticas me mantiene concentrada en mi misma y anclada firmemente en la realidad, lo que me gusta mucho más que criticar la vida de mis familiares.

Pensamiento del día

Cualquier cosa en la que me concentre se convertirá en un elemento central de mi vida.

”No sólo evitamos concentrarnos en nosotros mismos cuando chismorreamos, sino que nuestra falta de respeto por otros robustece actitudes negativas en las relaciones.”

                             Cómo ayuda Al-Anon a familiares y amigos de alcohólicos. Pág. 97

Mayo 26 (Los chismes)

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La intimidad es el cálido don de sentirnos conectados a otros y de disfrutar nuestra conexión con ellos.
A medida que crecemos dentro de la recuperación, encontramos ese don en muchos lugares, a veces sorprendentes. Podemos descubrir que hemos desarrollado relaciones de intimidad con gente en el trabajo, con amigos, con gente de nuestros grupos de apoyo,
a veces con miembros de la familia. Muchos de nosotros estamos descubriendo la intimidad en una relación amorosa especial.
La intimidad no es sexo, aunque el sexo puede ser íntimo. La intimidad significa tener una relación mutuamente honesta, cálida, solícita, segura –una relación donde la otra persona puede ser como es y nosotros podemos ser como somos- y ambas personas se valoran.
A veces hay conflictos. El conflicto es inevitable.
A veces hay sentimientos molestos que superar. A veces cambian los límites o parámetros de una relación. Pero hay un vínculo de amor y confianza.
Hay muchos obstáculos para la intimidad y para las relaciones de intimidad. Las adicciones y el abuso bloquean la intimidad. Los asuntos de la familia de origen no resueltos impiden la intimidad.
El control inhibe la intimidad. Las relaciones desequilibradas, donde hay una discrepancia de poder demasiado grande, previenen la intimidad. El fastidiar, aislarse y quedarse callado puede perjudicar la intimidad. Lo mismo ocurre con una conducta tan simple como el chisme, por ejemplo, chismear acerca de otro para menospreciarlo y así sentirnos superiores o para juzgar a esa persona. Discutir los asuntos de otra persona, sus defectos o sus fallas con alguien más tendrá un predecible impacto negativo sobre la relación.
Nos merecemos disfrutar de la intimidad en la mayoría de nuestras relaciones, siempre que esto sea posible. Nos merecemos relaciones que no hayan sido saboteadas.
Eso no significa que debamos caminar con la cabeza en las nubes; significa que debemos luchar porque nuestra motivación sea pura cuando hablamos acerca de otras personas.
Si tenemos un asunto serio con alguien, la mejor manera de resolverlo es hablar de ese asunto con esa persona.
Una conversación directa, limpia, despeja la atmósfera y pavimenta el camino hacia la intimidad, hacia los sentimientos agradables
acerca de nosotros mismos y de nuestras relaciones con los demás.
“Hoy, Dios mío ayúdame a dejar ir mi miedo a la intimidad. Ayúdame a luchar para mantener limpia mi comunicación con los demás y libre de chismes maliciosos. Ayúdame a trabajar hacia la intimidad en mis relaciones. Ayúdame a lidiar con mis sentimientos tan directamente como sea posible.”

Mayo 25 (Amémonos a nosotros mismos incondicionalmente)

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Ámate a ti mismo para curarte y hacerte una buena vida propia.
Ámate a ti mismo teniendo relaciones que te funcionen a ti y a la otra persona. Ámate a ti mismo para tener paz, felicidad, alegría, éxito y contento.
Ámate a ti mismo para darte todo lo que siempre quisiste.
Podemos dejar de tratarnos a nosotros mismos en la forma como otros nos trataron, si es que se comportaron de una manera menos que sana, menos que deseable. Si hemos aprendido a vernos a nosotros mismos en forma crítica, condicional, devaluada y punitiva, es tiempo de parar. Otras personas nos trataron de esa manera, pero es aún peor tratarnos así ahora a nosotros mismos.
Amarnos a nosotros mismos nos puede parecer extraño, incluso tonto a veces. La gente puede acusarnos de estar siendo egoístas. No tenemos por qué creerles.
La gente que se ama a sí misma es realmente capaz de amar a los demás y de dejar que los otros amen. La gente que se ama a sí misma y que se tiene en alta estima es la que da más, la que contribuye más, la que más ama.
¿Cómo nos amamos a nosotros mismos? Forzándonos a hacerlo, al principio. Fingiéndolo si es necesario. Actuando “como sí”.
Trabajando tan duro por amarnos y gustarnos como hemos trabajado por no gustarnos. Explora lo que significa amarte a ti mismo.
Haz cosas por ti mismo que reflejen un amor propio compasivo, cariñoso.
Ama todo lo tuyo, pasado, presente y futuro. Perdónate tan pronto y tan frecuentemente como sea necesario. Date ánimos.
Halágate tú mismo.
Si pensamos y creemos ideas negativas, saquémoslas a la luz pronta y honestamente, para que podamos reemplazar esas creencias por otras mejores.
Date palmaditas en la espalda cuando sea necesario.
Disciplínate a ti mismo cuando sea necesario. Pide ayuda, pide tiempo; pide lo que necesites.
A veces, date tus gustos. No te trates a ti mismo como a una mula de carga, siempre tirando más duro. Aprende a ser bueno contigo mismo.
Elige conductas que tengan consecuencias preferibles, tratarte bien es una de ellas.
Aprende a detener tu dolor, aunque eso signifique tomar decisiones difíciles. No te prives innecesariamente. A veces, date a ti mismo lo que quieras, simplemente por que quieres.
Deja de estarte explicando y justificando. Cuando cometas errores, déjalos ir. Aprendemos, crecemos y aprendemos algo más. Y a través de todo ello, nos amamos a nosotros mismos.
Trabajamos en ello y luego trabajamos más en ello.
Un día nos despertaremos, nos veremos en el espejo y descubriremos que amarnos a nosotros mismos se ha hecho algo habitual. Ahora estamos viviendo con una persona que da y recibe amor, porque esa persona se ama a sí misma. El amor propio tomará las riendas y se convertirá en una fuerza directriz en nuestra vida.
“Hoy trabajaré en amarme a mí mismo. Trabajaré tan duro por amarme a mí mismo como he trabajado para no gustarme. Ayúdame a dejar ir el odio de mí mismo y las conductas que reflejan que no me gusto a mí mismo. Ayúdame a remplazarlas con conductas que reflejan amor propio. Hoy, Dios mío, ayúdame a tenerme en alta estima. Ayúdame a saber que soy digno de ser amado y capaz de dar y recibir amor.”

Mayo 24 (Dejar que fluyan los ciclos)

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La vida es cíclica, no estática. Nuestras relaciones se benefician cuando les permitimos que fluyan de acuerdo con sus propios ciclos naturales.
Como las altas y bajas de la marea, así son los ciclos dentro de las relaciones. Tenemos periodos de cercanía y periodos de distanciamiento. Tenemos momentos para estar juntos y momentos para separarnos y trabajar en cuestiones individuales.
Tenemos momentos de amor y alegría, y momentos de enojo.
A veces, las dimensiones de las relaciones cambian cuando nosotros atravesamos por cambios. A veces, la vida nos trae nuevos amigos o a otro ser amado para que nos enseñe la siguiente lección.
Eso no significa que los viejos amigos desaparezcan para siempre, significa que hemos entrado en un nuevo ciclo.
No tenemos por qué controlar el curso de nuestras relaciones, sean éstas amistades o relaciones amorosas. No tenemos que satisfacer nuestra necesidad de control imponiendo a las relaciones una forma estática.
Déjalas fluir. Permanece abierto a los ciclos. El amor no desaparecerá. El vínculo con los amigos no se romperá. Las cosas no permanecerán igual para siempre, especialmente cuando estamos creciendo y cambiando a un ritmo tan rápido.
Confía en la corriente. Cuida de ti mismo, pero permanece dispuesto a dejar ir a la gente. Aferrarse a ella la hará desaparecer.
El viejo adagio acerca del amor sigue siendo cierto: “Si está destinado a ser, será. Y si amas a alguien, déjalo ir. Si regresa, es que era tuyo”.
Hoy acepto la naturaleza cíclica de la vida y las relaciones.
“Lucharé por ir con la corriente. Lucharé por la armonía entre mis propias necesidades y las necesidades de la otra persona.”

Mayo 23

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Después de una reunión de Al-Anon reciente, dos personas comentaron que mi voz era tan débil que no podían oír lo que decía. Me sentí bastante asombrada de que se preocuparan tanto como para mencionarlo.

Durante días me pregunté lo que Dios estaba tratando de decirme. Los pensamientos de mi crianza alcohólica salieron a la superficie. Parecía que mis padres y yo nunca nos entendíamos bien. No entendían lo que yo trataba de decir o entendían pero no les gustaba lo que yo decía. Aprendí a mantenerme callada o a hablar en voz baja. Así me protegía. Al final me convencí de que no tenía nada importante que decir.

Al-Anon está lleno de bondad. Podía haber permanecido en silencio durante mucho tiempo en las reuniones. Nadie me obligó a participar en las mismas o a dar una lección como un maestro a un alumno. Si no hubiera sido por los comentarios de estas dos personas, habría sido fácil continuar absorbiendo los aportes y no dar nunca nada a cambio.

Otro aspecto que evidencia la generosidad del programa de Al-Anon es que la opción de compartir siempre está presente.

Comencé a ver a esas dos personas como los portadores de una invitación para permitir que Dios hablara a través de mí. Para ello debía creer que lo que tenía que decir valía la pena. Con frecuencia tenía que seguir adelante y hablar, aunque dudaba del valor de mis palabras. Poco a poco, otros miembros me dijeron que agradecían que compartiera mis pensamientos y sentimientos, y que hasta se identificaban con ellos. La voluntad de crear nuevos comportamientos me ayudó a reafirmar tanto mi voz como mi autoestima. Gracias, Al-Anon, por esas dos personas especiales que me lanzaron ese desafío para que pudiera crecer.

Pensamiento del día

Hablar muy poco puede ser tan perjudicial como hablar demasiado.

“La gente insiste en decirme que soy una persona de mérito. Quizá este es el momento de que empiece a creerles.”

                                                                                                    Alateen, un día a la vez, Pág. 88