Junio 18

PAG-orando.jpg

Tuve dificultad con el Sexto Paso durante dos años antes de lograr entenderlo. Tenía la costumbre de culpar a dos personas en particular por todos mis problemas. Le echaba la culpa a una u otra, las detestaba y me obsesionaba con cada una de ellas por turno, en lugar de concentrarme en mi misma.

Durante ese tiempo continué aplicando los Pasos. Cuando llegué al Séptimo, entendí por fin que la mejor manera de recuperarme era cambiar mis actitudes. Le rogaba a mi Poder Superior que eliminara mi obsesión por los demás y que me ayudará a concentrarme en mí misma.

Muchos de mis defectos de carácter mejoraron al continuar aplicando el programa, pero aún me costaba concentrarme en mi misma. Un día, una amiga de Al-Anon me regaló una taza de café que tenía escrita una plegaria especial. Ésta me recordaba pedirle a mi Poder Superior que eliminara mis defectos de carácter. Ella sabía cuánto yo me estaba esforzando pensaba que ver la plegaria a diario, mientras tomaba mi café podría ayudarme.

Todas las mañanas leía la plegaria, y esto me animaba a practicar el Séptimo Paso con más ahínco. Las intenciones de mi amiga dieron frutos con bastante rapidez. En pocos días había experimentado un despertar espiritual. Tanto en esta cuestión como en todas las demás, tenía que rendirme al Dios de mi entendimiento. Comprendí que no le había orando, sino ordenando a mi Poder Superior que eliminara el defecto de carácter que más quería eliminar. Finalmente, al rendirme, supe en mi interior cuál debía ser el objeto de mi plegaria. Pedí que, aunque fuese por ese sólo día, eliminara cualquier defecto de carácter que me impidiera ser el canal de comunicación de Dios.

Pensamiento del día

Oro para confiar en las decisiones de mi Poder Superior, que sabe cuáles de mis defectos deben ser eliminados y en que momento.

”Aprendemos a confiar en los caminos y el ritmo de Dios al vivir la vida diaria.”

                                                                                     Senderos de recuperación, Pág. 40

Junio 17

PAG-nnynenes.jpg
¡Gracias! Felicidades MJ

El Sexto Paso dice: “Estuvimos enteramente dispuestos a que Dios eliminase todos éstos defectos de carácter.” De repente, después de haber escuchado y leído este Paso durante tres años, la palabra “eliminase” me salto a la vista. Busqué su definición en el diccionario y esto es lo que encontré. “Quitar, separar algo, prescindir de ello.” En ninguna parte de la definición dice que se produciría una desaparición completa de lo que queremos quitar.

Así ocurre con mis defectos. No han desaparecido mágica, completa e irrevocablemente de mi vida. Si realmente fuera así, no los volvería a padecer de vez en cuando. Sin embargo, mi Poder Superior me separa de mis defectos. Dios me muestra cómo deshacerme de ellos. La acción concreta de dejarlos de lado se hace más evidente a medida en que aplico el programa diariamente. Ahora examino los problemas y decido como voy a enfrentarlos. Me digo que puedo escoger mis palabras y acciones entonces y entonces me siento más dispuesto a concretarlas. Luego dejo que empiece por mí reparando el mal que causé. Si estoy dispuesto a hacer estas y otras cosas, puedo mantener cierta distancia espiritual entre mi persona y mis defectos de carácter.

Pensamiento del día

Aunque Dios erradica mis defectos por completo, cuento con los instrumentos de Al-Anon para mantenerme alejado de ellos.

”Esperaba solamente decir -Está bien, Dios, asume- y ellos desaparecerían de la noche a la mañana. No sucedió exactamente así.”

                                          Twelve Steps and Twelve Traditions for Alateen, Pág. 15.