Junio 25

pag-ninosrienlin.jpg

Mientras crecía, me sentía insegura y temerosa de la vida.

En mi familia alcohólica no se hablaba de lo que se pensaba ni de los sentimientos, por lo tanto, yo creía que era la única persona que me sentía así. Ocultaba mi inseguridad por temor a que la gente que me conocía me ridiculizara y me hiciera sentir avergonzada. Pese a que me dolía, no compartir mis secretos me hacía sentir segura.

Asistí a mi primera reunión de Al-Anon porque una compañera de universidad me persuadió. No esperaba obtener nada porque, aunque mi padre fuera alcohólico, su comportamiento nocivo parecía limitarse divagaciones filosóficas algo molestas. No obstante, me sorprendió y me estimuló escuchar a otros miembros hablar sobre sus sentimientos. Era un gran grupo y compartieron allí mismo los pensamientos que yo temía admitir, aún a mi misma. Cuando dejé la reunión, no me sentía tan sola.

Tras impregnarme de la atmósfera abierta y franca que encontré en Al-Anon, comencé a sentirme menos vulnerable y ser más receptiva con los demás. Descubrí que había muchas personas como yo. Descubrí que había muchas personas como yo. Aprendí que guardar los secretos es uno de los sutiles efectos de la enfermedad del alcoholismo.

Mi crecimiento en este ámbito esta relacionado con el progreso, no con la perfección. Aún a veces oculto algunos aspectos de mí misma a los demás, pero guardar mis secretos ya no me proporciona un sentimiento de seguridad. Cuando comparto, tengo la oportunidad de experimentar el amor y la comprensión que me brindan los otros miembros del grupo. Me siento más atractiva, más valiosa, más alegre ante la vida. Ya no siento que hay algo tremendamente equivocado en mí porque sé que no estoy sola.

Pensamiento del día

En Al-Anon puedo liberar mis secretos y liberarme a mí misma.

”…en Al-Anon encontramos algo que no está a nuestra disposición en ningún otro lado: una comunidad de personas que comparten las mismas experiencias de la vida y que comprenden como ninguna otra persona.”

                                                                          Senderos de recuperación, Pág. 200-203

 

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s