Julio 6 (Paso Siete)

 

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My darling baby
My darling child
You came and saved me
FELIZ DIA
NEGRITO

 

Con humildad le pedimos a Dios que nos liberase de nuestros defectos.
Paso Siete de Al-anón
En los pasos Seis y Siete del programa nos disponemos a dejar ir nuestros defectos de carácter: asuntos, conductas, viejos sentimientos, penas no resultas y creencias que nos están bloqueando la alegría que nos pertenece. Luego, le pedimos a Dios que nos libere de ellos.
¿No es sencillo? No tenemos que retorcernos para hacernos cambiar.
No tenemos que forzar el cambio. Por una sola vez, no tenemos que “hacerlo nosotros mismos”. Lo único que tenemos que hacer es luchar por una actitud de disposición y de humildad. Lo único que tenemos que hacer es pedirle a Dios lo que queremos y necesitamos, y luego confiar en que hará por nosotros lo que nosotros no podemos hacer y no tenemos que hacer por nosotros mismos.
No tenemos que esperar con el aliento entrecortado cómo y cuándo cambiaremos. Este no es un programa de hágalo usted mismo. Este milagroso y eficaz programa ha logrado la recuperación y el cambio en millones de personas, nosotros también hemos cambiado al trabajar los Pasos.
“Hoy, Dios mío, ayúdame a someterme a la recuperación y al proceso por medio del cual seré cambiado. Ayúdame a concentrarme en el Paso que necesito. Ayúdame a hacer mi parte, a relajarme, y a permitir que ocurra el resto.”

Julio 6

 

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     Felicidades Negro                                           6-Julio-91.

 

Las decepciones producidas por haber crecido en un hogar afectado por el alcoholismo alimentaron mis presentimientos de que siempre sucederían cosas malas. Esperaba siempre lo peor y esto me llenó de un temor profundo que impregnaba mi voluntad y mi vida. Cuando vine a Al-Anon, escuché que la fe reemplaza el temor.

Sin embargo, pensaba que la fe era algo que se tenía o no, como si la otorgara o la eliminara alguna entidad externa. No sabía que la fe es una capacidad espiritual alguna entidad externa. No sabía que la fe es una capacidad espiritual que debe cultivarse. No sabía que mi fe evolucionaría hacia una conciencia concreta de que Dios siempre estará presente.

Practico la fe con la ayuda del Tercer Paso y del lema “Suelta las riendas y entrégaselas a Dios.” Cuando examino un comportamiento nuevo y me desprendo de los resultados, experimento la solución de mis problemas, sin intervención de mi parte. Tales eventos forman un depósito de confianza del cual puedo depender la próxima vez que surja una dificultad.

Cuando el temor me vence, recurro a las reuniones. Sea cual fuere la amenaza, sé que siempre puedo ir a una reunión donde se me recuerda que eso también pasará. Así regreso al camino de la fe y la confianza en mi Poder Superior.

También he descubierto algo bastante desconcertante: puedo gozar de fe un día y luchar con ella al día siguiente. Como soy alguien que prefiere la coherencia, me llevó cierto tiempo sentirme a gusto con esta manera cambiante de sentir la fe. Hoy sé que mi lucha con la fe no es una indicación de que no la poseo. Es parte natural del proceso. La fe existe, la sienta o no.

Pensamiento del día

Cuando el temor se cierne amenazadoramente, puedo tomar una medida que coloque ese temor en perspectiva.

”He aprendido a depender tanto de Dios que ahora puedo deshacerme de la mayoría de mis temores.”

                                                                        The Forum, mayo de 1998, Pág. 24

Julio 5

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Cuando escuché por primera vez la Séptima Tradición, que habla de ser autosuficiente por completo, pensé que quería decir que debía contribuir con mi grupo por medio de donaciones cuando se pasaba la canasta.

Pero con el tiempo está ha llegado a significar mucho más. Contribuyo asistiendo a las reuniones y compartiendo, distribuyendo las publicaciones, haciendo labores de servicio en el grupo y llamando a otros miembros cuando necesito ayuda. En pocas palabras, apoyo a mi grupo cuando realizo las labores de servicio.

Si bien siempre he asistido a otras reuniones para adquirir nuevas perspectivas, es en mi propio grupo donde devuelvo ese pequeño beneficio adicional. En un momento dado pensé cambiarme de grupo pero decidí permanecer y concentrar mi atención y mi energía allí. En última instancia, nos corresponde a cada uno de nosotros forjar el mejor grupo posible. Si veo que algo puede robustecerse en mi grupo, me corresponde tanto a mí como cualquier otro miembro tratar de hacerlo. De esta manera puedo vivir de acuerdo con la Séptima Tradición y hacer que el grupo sea autosuficiente.

Pensamiento del día

Tengo la responsabilidad de mantener la salud de mi propio grupo ya que de éste depende mi recuperación personal, “Que empiece por mí.”

”Tuve que contribuir para poder obtener ayuda. Pero no fue una contribución monetaria: contribuí con un poquito de mi propio ser.”

                                                                                           Courage to Be Me, Pág. 230

Julio 5 (Sentimiento de culpa del sobreviviente)

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Empezamos la recuperación. Empezamos a cuidar de nosotros mismos.
Nuestro programa de recuperación empieza a funcionar en nuestra vida y empezamos a sentirnos bien con nosotros mismos.
Y luego nos golpea la culpa.
Cada vez que empezamos a experimentar la plenitud y la alegría de vivir, podemos sentirnos culpables por aquellos que hemos dejado atrás, aquellos que no están en recuperación, aquellos que aún sufren. Este sentimiento de culpa del sobreviviente es un síntoma de codependencia.
Podemos pensar en el esposo de quien nos hemos divorciado y que sigue bebiendo. Podemos pensar en un hijo, ya mayor o adulto, que sigue sufriendo. Podemos recibir una llamada telefónica de uno de nuestros padres que no está en recuperación y que nos relata sus desgracias. Y sentimos que nos jala su dolor.
¿Cómo podemos estar bien, tan felices, cuando aquellos que amamos siguen aún en la desgracia? ¿Podemos realmente romper con ellos y llevar una vida satisfactoria, a pesar de las circunstancias? Sí, podemos.
Y sí, duele dejar atrás a los que amamos. Pero sigue hacia delante de todas maneras. Sé paciente. La recuperación de otras personas no es nuestra 1abor. Nosotros no podemos hacer que se recuperen. No podemos hacerlas felices.
Podemos preguntarnos por qué fuimos escogidos nosotros para tener una vida más plena. Tal vez nunca sepamos la respuesta. Algunos podrán entrar a su debido tiempo, pero su recuperación no es asunto nuestro. La única recuperación que podemos reclamar realmente es la nuestra.
Podemos dejar ir a los demás con amor, y amarnos a nosotros mismos sin sentimientos de culpa.
“Hoy estoy dispuesto a superar mi tristeza y mis sentimientos de culpa. Me permitiré estar sano y feliz, aunque alguien a quien ame no haya elegido el mismo camino.”