Julio 7 (Saca todo)

PAG-happy

Permítete tener una buena sesión de quejas.
Woman, sex, and addiction
(La mujer, el sexo y la adicción)
Dra. Charlotte Davis Kasl
Sácalo. Prosigue. Sácalo todo. Una vez que iniciamos la recuperación, podemos sentir que no está bien quejarnos y lamentarnos. Podemos decirnos a nosotros mismos que si realmente estuviéramos trabajando un buen programa, no tendríamos necesidad de
quejarnos.
¿Qué significa eso? ¿Qué no tengamos sentimientos? ¿Qué no nos sintamos abrumados? ¿Qué no necesitamos echar fuera el vapor o trabajar en partes de la vida que no son tan agradables, no son tan perfectas o no son tan bonitas?
Podemos permitirnos dejar salir nuestros sentimientos, correr riesgos y ser vulnerables con los demás. No tenemos que guardar la compostura todo el tiempo. Eso suena más a codependencia que a recuperación.
Sacarlo todo no significa que necesitemos ser víctimas. No significa que necesitemos gozar de nuestra aflicción, encontrando un estatus en nuestro martirio. No significa que no vayamos a fijar límites. No significa que no vayamos a cuidar de nosotros mismos.
A veces, echarlo todo fuera es una parte esencial de cuidar de nosotros mismos. Llegamos a un punto de sometimiento para que podamos seguir adelante.
La autorevelación no significa únicamente que reportemos con tranquilidad nuestros sentimientos. Significa que ocasionalmente tomemos el riesgo de compartir nuestro lado humano, el lado donde están los miedos, la tristeza, el dolor, la rabia, la ira irracional,
el hastío o la falta de fe.
Podemos permitirnos mostrar nuestra humanidad. En el proceso, les damos permiso a los demás de ser humanos también. La gente ” que está junta” tiene sus momentos de no- tanta- unión.
A veces, desmoronándonos –sacándolo todo- es como nos volvemos a unir.
“Hoy dejaré que salga todo si necesito un alivio.”

Julio 7

PAG-ALEGRES

Me sentía víctima de los alcohólicos con quienes viví durante mi niñez y transporté esta actitud hasta mi vida adulta. Me empeñaba en parecer madura, positiva, adulta y al mando. No obstante, me sentía interiormente como una niñita asustada y descontrolada por completo. Seguí sintiendo y actuando como una víctima perpetua, temerosa, hipersensible e incapaz de hacer frente a las situaciones. Mi temor se hizo aún más intenso cuando me enteré de que mi hijo era alcohólico. Afortunadamente, cuando decidió recuperarse del alcoholismo, yo encontré a Al-Anon.

En Al-Anon aprendí que tengo opciones. No tengo que ser una víctima indefensa y sin esperanzas. En lugar de ello, puedo asumir la responsabilidad por mí misma en todo momento mediante las decisiones que tome. Puedo asistir a una reunión, llamar a alguien del programa, pedir orientación, orar, y aplicar el programa.

No siempre es fácil. A veces tengo que pedirle a Dios que me de el valor para solicitar ayuda en lugar de encerrarme en la autocompasión el temor. Puedo interrogarme acerca de lo que necesito y luego hacer todo lo necesario para que se satisfagan mis necesidades. No tengo que preocuparme por lo que los demás están haciendo; ellos tienen su propio Poder Superior que se ocupa de ellos. Puedo pedir el valor para cambiar las cosas que puedo y la serenidad para aceptar las que no puedo. Cuando recuerdo que siempre tengo opciones, me lleno de esperanza y valor para dejar atrás el temor y la pasividad. Me siento protegida por mi Poder Superior que me brinda la seguridad y la inspiración para actuar valerosamente cambiando lo único que puedo cambiar: a mí misma.

Pensamiento del día

Actuar como víctima es una decisión, no un destino.

”Las víctimas generan víctimas. Por fortuna, la recuperación funciona de la misma manera: la recuperación promueve una mayor recuperación.”

                                                        De la supervivencia a la recuperación, Pág. 205