Julio 9 (Gasta de más y gasta de menos)

PAG-amiguis

Yo solía darle unas palizas mortales a mi marido con mi tarjeta de crédito. Me hacía  sentir que tenia algún control, alguna manera de desquitarme de él.
Anónimo
Me pasé diez años comprándome de todo en las ventas de garage. Ni siquiera me compré un par de zapatos nuevos. Todo ese tiempo que me estuve privando, mi esposo se la pasaba apostando en el juego, especulando en negocios arriesgados y haciendo lo que le daba la gana con el dinero. Aprendí que cuando tomé la decisión de que merecía tener las cosas que quería, y tomé la decisión de comprar algo que quería, había suficiente dinero para hacerlo. No se trataba de ser frugal; se trataba de privarme a mí misma y ser una mártir.
Anónimo
Comprar compulsivamente o gastar en exceso nos puede dejar un sentimiento temporal de poder o satisfacción, pero al igual que otras conductas fuera de control, tiene predecibles consecuencias negativas.
Gastar de menos nos puede dejar sintiéndonos víctimas también.
Hay una diferencia entre gastar responsablemente y la privación del mártir. Hay una diferencia entre tratarnos bien económicamente a nosotros mismos y gastar en exceso. Podemos aprender a discernir la diferencia. Podemos desarrollar hábitos de gasto responsables que reflejan una alta autoestima y amor hacia nosotros mismos.
“Hoy lucharé por lograr el equilibrio en mis hábitos de gastar. Si estoy gastando en exceso, me detendré y lidiaré con lo que está ocurriendo en mi interior. Si estoy gastando de menos o me estoy privando, me preguntaré a mí mismo si eso es necesario y qué es lo que quiero.”

Julio 9

PAG-amigoss

Vine a Alateen porque mi padre era alcohólico. En Alateen me había familiarizado con la filosofía de Al-Anon, pero mi objetivo fundamental consistía en estrechar mis lazos con los demás y recibía su aceptación. Siempre me sentí fuera de lugar en casa y en la escuela. En Alateen sentí que formaba parte de algo; tenía Padrinos maravillosos y muchos de los jóvenes que conocí se hicieron amigos míos y disfrutábamos salidas y actividades juntos.

Se produjo luego la transición a Al-Anon, donde estoy desde hace varios años. No estante, últimamente me he sentido como si me faltara algo. Con frecuencia, salgo de las reuniones con los sentimiento de vacío en lugar de llena de sugerencias e ideas positivas. Me siento como si mi cuerpo estuviera en la reunión pero no mi mente.

Me doy cuenta de que he estado considerando la amistad, en lugar de la recuperación, como el objetivo primordial de Al-Anon. El motivo por el que regreso a casa sintiéndome vacía es que, en general, me pregunto adónde pudiéramos ir todos después de la reunión, o si alguien tendrá ganas de ir al cine más tarde. Cuando pienso en cada cual como persona, ocupo mi mente demasiado para poder escuchar los principios que se comparten.

No quiero negarme la posibilidad de hacer amigos en el programa. Pero tampoco quiero que ese sea mi enfoque principal. Después de todo, en ningún lugar de los Pasos, las Tradiciones, los Conceptos de Servicio o los lemas se dice que debo hacer amigos. Las amistades pueden desarrollarse mientras me dedico a mi recuperación.

Pensamiento del día

Las Tradiciones me ayudan a concentrarme en el motivo por el cual asisto a Al-Anon.

”Cada Grupo de Familia Al-Anon persigue solo propósito: prestar ayuda a los familiares de los alcohólicos. Logramos esto, practicando los Doce Pasos de AA nosotros mismos, comprendiendo y estimulando a nuestros propios familiares aquejados por el alcoholismo, y dando la bienvenida y brindando alivio a los familiares de los alcohólicos.

                                                                                                                 Quinta tradición