Julio 15

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Mi Madrina una vez compartió conmigo una idea acerca del Octavo Paso que encontré muy útil. Sugirió que hiciera una lista en forma de columna como se describe en “Senderos de recuperación”. Puse el nombre de la persona que había perjudicado en la primer columna, su relación conmigo en la segunda, mi acción perjudicial en la tercera, el motivo de la rectificación de errores en la cuarta y mi voluntad de hacerlo en la quinta y última.

La tercera columna fue sin lugar a dudas difícil. Descubrí que los mismos defectos se repetían una y otra vez. Si desde el Cuarto hasta el Séptimo Paso no había tomado conciencia de estos defectos de carácter y de sus efectos destructivos, sí tuve la oportunidad de tomar conciencia de ellos entonces, en ese panorama multidimensional en vivo y en colores, de mí misma, de mis familiares, amigos y conocidos.

Pensamiento del día

Hoy seré receptiva a formas creativas para aplicar mi programa.

”A medida que analizo las injusticias que he cometido con otros, ¿reconozco una conducta significativa que indica un defecto de carácter que debo tratar de corregir?”

                                  El dilema del matrimonio con un alcohólico, Pág. 88

 

Julio 14

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”Dios concédeme la serenidad…” Sentada al sol, que se filtra por la ventana de la cocina, me pregunto: “¿Qué es la serenidad?” Esta tiene que ver con mi entendimiento de Poder Superior, que es bondadoso, amable, comprensivo y fuente de serenidad por antonomasia. Mis esfuerzos por amarme de la misma manera bondadosa y serena en que mi Poder Superior me ama se manifiestan en todo el programa de Al-Anon. Mi percepción de la serenidad también se relaciona con parte de la definición de “serenísimo” que busqué en el diccionario una vez: “título de honor, respeto o reverencia, usado al hablar de o con ciertos miembros de la realeza.”

Mi serenidad se manifiesta de diversas formas. Cuando me doy cuenta de que pienso en mí o en los demás con menos dignidad, respeto referencia de los que se merece cualquier hijo de Dios intento ser amable y bondadosa. Trata de disfrutar al máximo de las bellezas que ofrecer la existencia. Permito que un beso cariñoso en la mejilla o en la frente me llene el corazón y me alimente el alma. Me esfuerzo por comentar mis problemas con los demás sin juzgarme o juzgar a otros. Siento y expreso mis emociones y dejo que las otras personas hagan lo mismo, practicando el desprendimiento emocional si fuera necesario.

Trato de tener en cuenta que no saberlo todo no constituye un problema. Oro por tener la capacidad de aceptarme como hija de un Poder Superior de amor cuyo perdón es ilimitado.

Pensamiento del día

¿Cómo puedo aplicar mi programa hoy para incrementar las posibilidades de experimentar la serenidad?

”La serenidad no consiste en librarse de los embates de la vida. Es la calma en medio de la tempestad, lo que me hace que los venza. Aunque la tormenta empeore, de mí depende que trate de conservar la calma.”

                                                                                          Alateen, un día a la vez, Pág. 30

 

Julio 13

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Una de las preguntas del folleto titulado ”Se crió junto a un bebedor con problemas?” es: “¿Precisa la perfección?” Esta pregunta se aplicaba a mi caso. La necesidad compulsiva de ser perfecta me impedía comenzar o completar muchos proyectos porque creía que los resultados no estarían a la altura de mis metas.

Por fortuna, desde mis primeros días el programa, se me sugirió que nunca dijera que no a Al-Anon. Mis compañeros me aseguraban de que era parte de mi tarea como ser humano cometer errores y que no había muchos errores que fueran tan serios que no pudieran pasarse por alto o corregirse. También me recordaron que estarían a mi lado para compartir sus fortalezas, experiencia y esperanza si lo necesitaba.

Aunque estaba aterrada, seguí diciendo que sí. Como resultado, al final coordiné las reuniones, fui Representante del Grupo, Madrina de un Grupo de Alateen y voluntaria en el Servicio de información local de Al-Anon. Cada nueva oportunidad me proporcionó una mayor autoestima y confianza. Poco a poco fui abandonando la idea de que puedo o debo realizar cualquier tarea a la perfección. Simplemente hago todo lo que puedo en un momento dado. Descubrí que permitirme ser imperfecta me da una gran libertad; la libertad de ser yo misma.

Pensamiento del día

Hay sólo una esfera en la que podría ser perfecta: la de la imperfección humana.

”Intenté pasar por alto mis errores y ser perfecto… Ya no paso por alto mis errores. En realidad, he aprendido a usarlos.”

                                                                                                          Courage to Be Me, Pág. 125

 

Julio 15 (Botones familiares)

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Tenía treinta y cinco años la primera vez que le contesté a mi madre y me rehusé a caer en sus juegos y en su manipulación. Estaba terriblemente asustada y casi no podía creer que yo estuviera haciendo esto. Encontré que no tenía que ser malvada. No tenía que empezar una discusión, pero podía decir lo que quería y necesitaba decir para cuidar de mí misma. Aprendí que podía amarme y honrarme a mí misma, y seguir preocupándome de mi madre -en la forma como yo quería- no en la forma como ella quería que lo hiciera.
Anónimo
¿Quién sabe mejor cómo presionar nuestros botones que los miembrosde la familia? ¿A quién, aparte de los familiares, le damos tal poder?
No importa por cuanto tiempo hayan estado en recuperación nuestros familiares, las relaciones con miembros de la familia pueden ser provocadoras.
Una conversación telefónica nos puede arrojar a un torbellino emocional y psicológico que dure horas o días.
A veces, las cosas se ponen peor cuando empezamos la recuperación porque nos hacemos aún más conscientes de nuestras reacciones y de nuestro malestar. Eso es incómodo, pero bueno. Al comenzar este proceso de concienciación y de aceptación cambiamos, crecemos y nos curamos.
Este proceso de desapegarnos con amor de nuestros familiares puede llevar años. Lo mismo el proceso de aprender a reaccionar de una manera más efectiva. No podemos controlar lo que hacen o tratan de hacer ellos, pero nosotros podemos ganar cierto sentido de control acerca de cómo elegimos reaccionar.
Dejar de tratar de hacerlos actuar o tratarnos diferente.
Desengancharnos de su sistema rehusándonos a tratar de cambiarlos o de influir sobre ellos.
Sus patrones, especialmente sus patrones con nosotros, son asuntos suyo. Cómo reaccionemos, o cómo permitamos que estos patrones influyan sobre nosotros, es asunto nuestro. Cómo cuidemos de nosotros mismos es asunto nuestro.
Podemos amar a nuestra familia y aún así, rehusarnos a meternos en sus asuntos. Podemos amar a nuestra familia pero rechazar sus esfuerzos por manipularnos, controlarnos o producir en nosotros sentimientos de culpa.
Podemos cuidar de nosotros mismos con nuestros familiares sin sentirnos culpables. Podemos aprender a ser asertivos con miembros de la familia sin ser agresivos. Podemos fijar los límites que necesitemos y queremos establecer con nuestros familiares sin ser desleales a la familia.
Podemos aprender a amar a nuestra familia sin perder el amor y el respeto hacia nosotros mismos.
“Hoy, ayúdame a empezar a practicar el cuidado de mí mismo con mis familiares. Ayúdame a saber que no tengo por qué permitir que sus asuntos controlen mi vida, mi día o mis sentimientos. Ayúdame a saber que está bien que tenga determinados sentimientos hacia los miembros de la familia, sin culpa o vergüenza.”

 

Julio 14 (Somos amorosos)

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Aunque la persona más importante en tu mundo te rechace, sigues siendo real, y sigues estando bien.
Ya no seas codependiente.
Alguna vez te descubriste pensando: ¿Cómo es posible que alguien me ame? Para muchos de nosotros, ésta es una creencia profundamente imbuida que se puede convertir en una profecía que nosotros mismos hemos provocado.
Pensar que no somos dignos de ser amados puede sabotear nuestras relaciones con compañeros de trabajo, con amigos, familiares y otros seres amados. Esta creencia nos puede llevar a elegir o a permanecer en relaciones que son menos de lo que merecemos porque no creemos merecer lo mejor. Podemos volvernos desesperados y aferrarnos como si una persona en particular fuera nuestra última oportunidad de amar. Podemos ponernos a la defensiva y alejar a la gente. Podemos asilarnos o reaccionar en exceso constantemente.
Mientras crecíamos, muchos de nosotros no recibimos el amor incondicional que merecíamos. Muchos de nosotros fuimos abandonados o descuidados por gente importante en nuestra vida.
Podremos haber llegado a la conclusión de que la razón por la cual no éramos amados era porque no éramos dignos de amor. Culparnos a nosotros mismos es una reacción comprensible, pero inadecuada. Si los demás no nos pudieron amar, o amarnos de maneras que funcionaran, no es culpa nuestra. En la recuperación estamos aprendiendo a separarnos de la conducta de los demás. Y estamos aprendiendo a asumir la responsabilidad de nuestra curación, a pesar de la gente que nos rodee.
Al igual de que podremos haber creído que no éramos dignos de amor, podemos volvernos diestros en la práctica de la creencia de que somos dignos de ser amados. Esta nueva creencia mejorará la calidad de nuestras relaciones.
Mejorará nuestra relación más importante: la relación con nuestro yo. Seremos capaces de dejar que los otros nos amen y de abrirnos al amor y a la amistad que merecemos.
“Hoy, Dios mío ayúdame a estar consciente de cualquier creencia autoderrotista que tenga acerca de no ser digno de amor y a liberarme de ella. Ayúdame a comenzar, hoy, a decirme a mí mismo que soy digno de ser amado. Ayúdame a practicar esta creencia hasta que la tenga metida hasta la médula y se manifieste en mis relaciones.”

Julio 13 (Dios tal como nosotros lo concebimos)

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Dios es sutil, pero no es malicioso.
Albert Einstein
La recuperación es un proceso intensamente espiritual que nos pide que crezcamos en nuestra comprensión de Dios. Nuestra comprensión puede haber sido moldeada por experiencias religiosas tempranas o por las creencias de los que nos rodean. Podemos preguntarnos si Dios es tan avergonzante y tan atemorizante como lo puede ser la gente. Podemos sentirnos tan victimados o tan abandonados por Dios como nos hemos sentido por la gente de nuestro pasado.
Tratar de entender a Dios es algo que puede hacer vacilar a nuestra mente a causa de lo que hemos aprendido y experimentado hasta ahora en nuestra vida.
Podemos aprender a confiar en Dios, de todos modos.
Yo he crecido y he cambiado en mi comprensión de este Poder que es superior a mí misma. Mi comprensión no ha crecido a un nivel intelectual, sino por lo que he experimentado desde que puse mi vida y mi voluntad al cuidado de Dios, tal como yo concebía, o más bien no concebía, a Dios.
Dios es real. Amoroso. Bueno. Solicito. Dios quieredarnos todo el bien que podamos manejar. Cuanto más volvemos nuestra mente y corazón hacia una comprensión positiva de Dios, más nos valida Dios.
Cuanto más damos gracias a Dios por quién es Dios, por quiénes somos nosotros y por la naturaleza exacta de nuestras circunstancias actuales, más actúa Dios en nuestro beneficio.
De hecho todo el tiempo Dios ha planeado actuar en nuestro beneficio.
Dios es Creador, Benefactor y Fuente. Dios me ha enseñado, más allá de cualquier otra cosa, que la forma como llegue a entenderlo no es ni de cerca tan importante como el saber que Él me entiende a mí.
“Hoy estaré abierto a que crezca mi comprensión de mi Poder Superior. Estaré abierto a dejar ir las viejas, limitaciones, negativas creencias acerca de Dios. No importa cómo entienda yo a Dios, estaré agradecido de que Él me entienda a mí.”