Julio 23

20369776_1993623103996483_6616615591731078465_o

El libro Valor para cambiar señala: “Los resentimiento señalan los lugares en donde me siento una víctima.”

De vez en cuando me sentía abrumada por los resentimientos. Pensar en ellos agotaba mi energía diaria. Mi interior se corroía de amargura. Sentir resentimiento era como tomar veneno y esperar que la persona con quien estaba resentida muriera.

A menudo sentía que no podía hacer nada, pero en realidad sabía lo que tenía que hacer: Aplicar Los Pasos a mis resentimientos y dejar que mi Poder Superior los eliminara. No obstante, me resistía tanto a hacerlo que me preguntaba: “¿Qué es lo que gano con mi papel de víctima?”, Al meditar sobre esta cuestión, mi Poder Superior me hizo tomar conciencia de forma gradual.

Comprendí que me sentía protegida por mis resentimientos; qué estos actuaban como un alambre de púas que me separaba de la gente que yo creía que me había herido. El problema era que yo misma me lastimaba con las púas. También me sentía cómoda con mis resentimientos. Me preguntaba qué sería yo sin ellos, porque ya me eran tan familiares como mi propia piel.

Cuando comprendí que mis resentimientos no eran necesarios ni que tampoco me protegían, se abrieron las puertas del cambio. Comencé a depender de mi Poder Superior para que me mostrara formas más sanas de defenderme en situaciones en que me sentía herida o perjudicada. Respiré profundamente y permití que mi Poder Superior echará por tierra un defecto de carácter poderosamente autodestructivo. Fue entonces que me sentí completamente dispuesta.

Pensamiento del día

¿Tengo un defecto de carácter que uso para protegerme? ¿Todavía lo necesito?

”No es suficiente ver que tenemos defectos y decidir de forma vaga hacer algo mejor. Entraña un esfuerzo considerable abrirnos a nosotros mismos.”

                                                                  Los Doce Pasos y las Tradiciones, Pág. 6

 

Julio 22 (Aprende a confiar de nuevo)

16665741_1872728259650741_2368276003932380133_o

Muchos de nosotros tenemos asuntos relacionados con la confianza.
Algunos de nosotros hemos tratado largo tiempo de confiar en gente que no es digna de confianza. Una y otra vez hemos creído en mentiras y promesas que nunca se cumplieron. Algunos de nosotros tratamos de confiar en imposibles; por ejemplo, confiar en que un alcohólico practicante no iba a volver a beber.
Algunos de nosotros confiamos inadecuadamente en nuestro Poder Superior. Confiamos en Dios para que consiguiera que otra gente hiciera lo que nosotros queríamos, y luego nos sentimos traicionados cuando eso ocurrió.
A algunos de nosotros se nos enseño que no se podía confiar en la vida, que teníamos que controlar y manipular nuestro paso por ella.
A la mayoría de nosotros se nos enseñó, inapropiadamente, que no podíamos confiar en nosotros mismos.
En la recuperación, nos estamos curando de nuestros asuntos relacionados con la confianza. Estamos aprendiendo a confiar de nuevo. La primera lección en cuanto a la confianza es ésta: podemos aprender a confiar en nosotros mismos. Se puede confiar en nosotros.
Si otros nos han enseñando que no podemos confiar en nosotros mismos, estaban mintiendo. Las adicciones y los sistemas disfuncionales hacen mentir a la gente.
Podemos aprender a confiar apropiadamente en nuestro Poder Superior, no para que la gente haga lo que queremos que haga, sino para que nos ayude a cuidar de nosotros mismos y a traer a nosotros las mejores circunstancias posibles, y en el mejor momento posible, a nuestra vida.
Podemos confiar en el proceso, de la vida y la recuperación. No tenemos que controlar, obsesionarnos o volvernos hipervigilantes.
Quizá no siempre comprendamos a dónde estamos yendo, o que se está obrando en nosotros, pero podemos confiar en que está ocurriendo algo bueno.
Cuando aprendamos a hacer esto, estaremos listos para aprender a confiar en otras personas. Cuando confiemos en nuestro Poder Superior y confiemos en nosotros mismos, sabremos en quién confiar y por qué confiamos en esa persona.
Quizá siempre lo hicimos. Simplemente no nos escuchamos lo suficiente a nosotros mismos o no confiamos en lo que habíamos escuchado.
“Hoy afirmaré que puedo aprender a confiar adecuadamente. Puedo confiar en mí mismo, en mi Poder Superior y en la recuperación.
También puedo aprender a confiar adecuadamente en los demás.”