Agosto 26

PAG-lobo

No fue una coincidencia, sino milagro de Al-Anon, que el mismo día en que comencé aplicar el Cuarto Paso, haya también realizado un arreglo completo de mi jardín. Me había mudado cuando la temporada para poder sembrar ya había terminado, por lo que decidí quitar la maleza y así tener la tierra preparada para el año siguiente.

Arranqué todas las hierbas, las hojas y las plantas muertas. Luego empecé a cavar y a remover la tierra para ablandarla. Mi progreso se vio detenido por un amasijo de plantas, restos de una azucena atigrada. Cavé en torno cada vez con mayor profundidad, hasta que encontré revoltijo de raíces que la fijaba a la tierra. Mis esfuerzos para arrancar todo aquello fueron en vano. Por más que tiré, removí y empujé, la planta no cedió. Me sentí frustrada y me arrepentí de haber comenzado un proyecto que parecía imposible realizar.

Interrumpí la tarea. Descansé y pensé en usar una táctica diferente para eliminar esa masa de raíces. Me levanté y volví a continuar mi labor. Esta vez, bien despacio y meticulosamente, empecé a desenredar la masa, tramo por tramo. Cuando terminé, había quedado un agujero grande la tierra, por lo que lo rellené con tierra nueva. Observé con satisfacción los resultados de mi insistencia: un jardín preparado para sembrar plantas nuevas.

Y fue en ese momento que me vino la idea. Así es como Al-Anon me ayuda hoy. Al-Anon me demostró cómo eliminar las malezas de mi pensamiento, hurgar entre los desechos y humildemente pedirle a mi Poder Superior que me prepare para continuar con mi crecimiento eliminando los amasijos que retrasan mi progreso.

Pensamiento del día

Si el Cuarto Paso y el esfuerzo que debo hacer para esclarecer mi pensamiento me intimidan, le pediré a Dios que me muestre un nuevo enfoque.

”…crecerán nuevas malezas y algunas plantas exigirán una poda constante. Los Pasos me dotan del control de las malezas y de manuales de jardinería.”

                                                          De la supervivencia a la recuperación, Pág. 201

 

Agosto 23

PAG-jaguar

Ser Madrina ha sido parte importante de mi recuperación por haber crecido en un hogar afectado por el alcoholismo. En realidad, como Madrina, siempre recibo mucho más de lo que doy. Por ejemplo, presenciar como un apadrinado florece a la luz de las palabras alentadoras me demuestra la importancia de ser bondadosa conmigo misma y me da la oportunidad de poner en práctica la Quinta Tradición y brindar alivio tal como se describe en la misma.

Cuando tengo el privilegio de escuchar a un apadrinado contarme el secreto que pensaba guardar en silencio toda la vida, recuerdo el alivio que experimenté cuando finalmente confié la carga de mis secretos a mi Madrina.

Las conversaciones personales o por teléfono con mis apadrinados a menudo generan sonrisas, lo que nos recuerda a los dos que nuestras tragedias también tienen elementos de comedia exagerada.

Cuando un apadrinado, a quien he visto progresar a pasos agigantados, comparte conmigo su desaliento por un progreso aparentemente lento, me doy cuenta de que mi propio desaliento quizás se deba a mi forma de pensar distorsionada más que a una falta real de progreso.

Pensamiento del día

Al convertirme en Madrina, cultivo corazón que escucha tanto a los demás como a mí misma.

“El intercambio entre Padrino y apadrinado es una forma de comunicación que beneficia a los dos.”

                                                                        Todo acerca del padrinazgo, Pág. 11

Agosto 22

PAG-pajmex9.jpg

Cuando vine a Al-Anon, esperaba aprender algo que necesitaba muchísimo. Quería saber cómo convertirme en una persona adulta con valores sólidos, autorespeto y autoestima. Quería aprender esto de todo el mundo: de mis padres, empleadores, cónyuges, hijos, amigos etc., de todos excepto de mi Poder Superior y de mí misma.

Después de asistir a las reuniones y escuchar a los demás compartir sus experiencias, advertí con claridad que debía hacer un cambio muy necesario. Tenía que dejar de sabotearme buscando en el exterior algo que sólo existe en el interior.

Tratar de encontrar el auto respeto y la autoestima desde el interior era como sacar un conejo de un sombrero y ¡yo no tenía ni conejo ni sombrero! Mi niñez con padres alcohólicos y despreocupados dejó lagunas enormes en mi desarrollo. No tenia idea de cómo adoptar comportamientos que nunca había visto en casa.

Al-Anon ha llenado dichas lagunas dándome los instrumentos que me permiten desarrollar las cualidades que deseo tener y mostrándome gente sana que ya las posee. El programa me ofrece un modelo sano y seguro –valores- para toda la vida. Al soltar las riendas y confiar en que Dios solucione las cosas sin forzar mi voluntad, me vuelvo más madura. Al asumir la responsabilidad de mi persona reparando el mal causado, crece el respeto por mí misma. Al orientar mi comportamiento social de acuerdo con las Tradiciones, aumenta mi amor propio. Aplicar el programa me ayuda a convertirme en la adulta que siempre soñé ser.

Pensamiento del día

Para mí, mi realidad consta de cuatro puntos: tengo necesidades; tengo padres; a veces mis padres mis padres no pueden satisfacer mis necesidades, pero yo sí puedo satisfacerlas en otra parte.

”Con ayuda, podemos adquirir un nuevo sentido de la vida, a medida en que nos convertimos, día a día, en las personas que queremos ser.”

                                                        Relatos de Al-Anon de hijos adultos, Pág. 6

Agosto 21

PAG-pajmex7

En mi familia, mis padres me ordenaban siempre lo que tenía que hacer. En general, cumplía con irritación o rechazaba con rebeldía lo que me pedían. De cualquiera de las dos formas, reaccionaba, no actuaba y me sentía controlado.

Tuve la oportunidad de cambiar cuando llegué a Al-Anon. Como nuevo Representante de Grupo a mi primera Asamblea de zona, quería votar de la manera en que me había encargado el grupo. Discutimos los temas de la votación. Los miembros se pronunciaron a favor o en contra de esos temas. Antes de proceder a la votación, el Representante de Grupo saliente presentó una moción para que yo pudiera utilizar mi propio criterio a la hora de decidir. Me dijo que en la Asamblea yo recibiría más informaciones y que no tendría la posibilidad de consultar al grupo sobre todos los asuntos. Varios miembros nos recordaron el Tercer Concepto, “El Derecho de Decisión hace posible el liderazgo eficaz.” No podía creer que el grupo confiara en mí para hablar en su nombre. Sin embargo, “Solté las riendas y se las entregué a Dios” y confié en que tomaría buenas decisiones en la Asamblea.

Cuando volví, compartí con todos cómo había votado. No todo el mundo estuvo de acuerdo con mis decisiones, pero ninguna persona votó para que yo abandonara el servicio. Me agradecieron por lo que había hecho y me pagaron los gastos. Después que mi labor como Representante de Grupo llegara a su término, ofrecí el mismo apoyo a los demás Representantes que me reemplazaron.

El apoyo que recibo de Al-Anon va mucho más allá de lo que mis padres fueron capaces de darme. Ahora sé que hay algo más importante que siempre hacer o negarme a hacer lo que me piden. En lugar de ello, aprendo a confiar en mi propio juicio y hago que los demás también confíen en mí.

Pensamiento del día

El servicio de Al-Anon me da la oportunidad de tomar decisiones, y esto me ayuda a forjar mi carácter.

”El poder adoptar las decisiones apropiadas y actuar con libertad, sin estorbos o justificaciones innecesarias le da dignidad a la persona que cumple una función.”

                   Los Conceptos, ¿Es el secreto mejor guardado de Al-Anon? Pág. 8

 

 

Agosto 20

PAG-pagmex5

Los Pasos Primero, Segundo y Tercero me abrieron las puertas a cambios profundos y significativos. Los efectos de mi crianza en una familia alcohólica parecían formar parte integra de mí, como el color de mis ojos. Hay dos características en las que pienso enseguida: recurrir a personas incapaces de ofrecer apoyo emocional así como dudar de mí y menospreciarme. Ahora con la ayuda de mi madrina, me doy cuenta de que estas y otras características, no la gente, son la fuente de mi angustia.

Sin embargo, ese descubrimiento fue tan sólo el comienzo. La verdadera libertad se produjo cuando pude al fin admitir que no podía mejorar sin ayuda, lo que alejó mi negación. Sentir toda mi incapacidad me llenó los pulmones, me cubrió la piel y latió al unísono con mi corazón. Estaba al borde de la aceptación, di un paso hacia adelante y me adentré en el Primer Paso. Comprendí que si tan sólo podía recordar que era verdaderamente incapaz ante estos efectos y no tratar de simular otra cosa, todo marcharía bien. ¿Por qué? Debido al Segundo Paso. Un Poder Superior a mí misma pueda ayudarme. Poco importa lo que sea y cómo pueda ayudarme ese Poder. Lo único que importa es que yo pueda depositar mi desosegada esperanza en ese Poder.

Luego, en el Tercer Paso hago entrega de mis pensamientos, sentimientos, acciones, sueños, necesidades, de toda mi vida, al cuidado de ese Poder.

Me compré un anillo especial que llevo puesto y lo toco a veces cada hora para recordar que no estoy sola y que estos tres Pasos son mi trampolín hacia la entrega, el sano juicio y finalmente, la serenidad. Desde entonces, los he usado sucesivamente. Mi vida ha mejorado y sigue mejorando. Me siento más “yo misma” que en los últimos 20 años.

Pensamiento del día

Esta es la plegaria de la incapacidad: pedir sólo orientación.

”Cuanto más siento mi pequeñez e incapacidad, más progreso espiritualmente.”

                                                    Having Had a Spiritual Awakening…, Pág. 159

Agosto 19

PAG-pajmex3

Mi costumbre de controlar, interferir y concentrarme en los demás comenzó a una edad muy temprana. Creía que tenía que proteger el bienestar de mi familia. En mi niñez, estos comportamientos me dieron un falso sentimiento de poder que me ayudó a sentirme segura en el ambiente caótico e incoherente creado por el alcoholismo. Cuando trasladé estos comportamientos a mi vida adulta, éstos empezaron a destruir mi salud y mi bienestar.

Me torné malhumorada, cansada, agotada, sin ánimo. Sufría de dolores constantes de cabeza, dolores de estómago y depresiones leves. ¿Pensé alguna vez en consultar a un médico sobre estos problemas? No, porque concentraba toda mi atención en otro lugar. Sin embargo, los mencioné a un amigo que me conoce desde la infancia y quien ya me había hablado de Al-Anon, pero ahora que yo me estaba destruyendo físicamente, insistió con más fuerza para que asistiera. Cuando toqué fondo, acepté su sugerencia.

La idea de ocuparme de mí me llamó la atención al enfocarme por completo las reuniones de Al-Anon y sólo escuchar.

Me resultaba un concepto extraño pero estaba dispuesta a intentarlo. Preparé un “informe de atención a mí misma” en un viejo cuaderno en el que preparé dos columnas: “interferencia” y “atención a mí misma.” En la segunda columna enumeraba las cosas que debía hacer o que me gustaría hacer para nutrirme mental, física, emocional y espiritualmente. Todos los días escribía los minutos y las horas que pasaba interfiriendo en los asuntos ajenos y tuve en cuenta cuánto esto afectaba mi salud y mi bienestar. Por ejemplo, en lugar de dedicar treinta minutos a sermonear a mi hijo adulto, mejor hacía una cita con un médico para aliviar mis dolores de cabeza. Por fin había encontrado una manera concreta de concentrarme en mí misma.

Pensamiento del día

Es una ilusión pensar que puedo ayudar a alguien cuando quedo totalmente sin energías.

”…forjar una vida para nosotros mismos, independientemente de lo que dejan de hacer otros, debe convertirse en la máxima prioridad.”

         Cómo ayuda Al-Anon a familiares y amigos de alcohólicos, Pág. 76

 

Agosto 18

PAG-pajmex2

Los Pasos Cuarto y Quinto curaron mi vergüenza. El Sexto, Séptimo y Octavo curaron mi culpabilidad. La vergüenza es todo aquello relacionado con mis pensamientos y sentimientos, con mi yo íntimo. La vergüenza me indica que hay problemas con quién soy. La culpabilidad es todo aquello relacionado con mis palabras y acciones, con mi yo exterior. La culpabilidad me indica qué hay problemas con lo que hago. Antes de Al-Anon, arrastraba tanta vergüenza y culpabilidad que no me imaginaba que estas emociones podían serme útiles en algún momento. No sabía que la vergüenza y la culpabilidad podían advertirme cuando mi comportamiento era incompatible con mis valores. En mi familia afectada por el alcoholismo no aprendí valores sanos y coherentes. La vergüenza y la culpabilidad se usaba para castigarme y controlarme. Terminé sintiendo vergüenza y culpabilidad por casi todo.

Al-Anon y mi Padrino ayudaron a curarme de la vergüenza proporcionándome una atmósfera segura en la cual compartir mis pensamientos y sentimientos. Cuando apliqué los Pasos Cuarto y Quinto con mi Padrino, recibí el don de contar con alguien, que respeto y en quién confío, que conociera todo mi ser y me amara sin condiciones. Nunca imaginé que esto fuera posible. Los Pasos del Sexto al Noveno curaron mi culpabilidad suministrándome una guía para identificar la parte que me corresponde en una situación dada, para discernir mis errores y para reparar el mal. Ahora que he admitido mis errores y culpas ante Dios, ante mí y ante otro ser humano, mis sentimientos normales de culpabilidad y vergüenza me guían en el Décimo Paso, donde continúo haciendo mi examen de conciencia personal. Esas emociones molestas me indican que puedo haber dicho o hecho algo contrario a los valores que he desarrollado en Al-Anon. Entonces puedo reparar el mal ocasionado para proteger mi autoestima.

Pensamiento del día

¿He considerado que los sentimientos normales de vergüenza y de culpabilidad podrían ayudarme en la recuperación en lugar de obstaculizarla?

”Lo que hacemos con nuestros sentimientos y cómo respondemos a los mismos es lo más importante. Alateen me demuestra cómo responder.”                                                                 Alateen´s Fourth Step Inventory, Pág. 32

 

Agosto 17

PAG-pasto2

Me entusiasmé cuando vine a Al-Anon y descubrí los Doce Pasos. Me sentí como si finalmente tuviera permiso para vivir mi vida como deseaba, pero en lugar de ello, empecé a utilizar el programa para desmenuzar las vidas de los demás. Conocía mucha gente que podía beneficiarse con la sabiduría que yo adquiría en Al-Anon y decidí que debía ayudarlos a ver con más claridad.

Luego llegué a adquirir una nueva interpretación del Tercer Paso en el cual confío mi voluntad y mi vida al cuidado de un Poder Superior a mi entendimiento. Finalmente, me di cuenta de que no tengo que ayudar a nadie a ver las cosas con más claridad. Confiar ahora en mis seres queridos y en todas sus palabras, acciones y actitudes es también parte de confiar mi vida a mi Poder Superior. Permitir que mis seres queridos adopten sus propias decisiones y aprendan de sus errores les da el don de la dignidad y me da a mi el don de la serenidad. Cuando no malgasto mi energía intentando dirigir las vidas ajenas, recibo el discernimiento para tomar las decisiones diarias que traen la paz.

Pensamiento del día

Hoy dejaré de ocuparme de los asuntos ajenos y trataré de ocuparme de mis propios asuntos.

” Al-Anon me ayudó a…ver que muchos de mis problemas se originaban en mi afán de entrometerme en los asuntos de los demás…”

                                                                                    Valor para cambiar, Pág. 234

Agosto 16

PAG-marmex11

La Sexta Tradición, la cual nos recomienda no desviarnos de nuestro objetivo espiritual, que es el primordial, puede condensarse en tres palabras simples: concentración, concentración, concentración. ¿De qué manera puedo aplicar esto en Al-Anon.

Decido aceptar que el único propósito de Al-Anon es ayudar a los familiares y amigos de los alcohólicos ¿Como lo hago? Concentrándome. Si me desvío hacia alguna otra misión, causa, grupo o ideología, por más valiosos que sean, divido mis energías y es menos probable que alcance mi objetivo.

¿Está bien acaso leer otros materiales para satisfacer mis necesidades emocionales y espirituales? Por supuesto, pero no los llamo al Al-Anon. ¿Puedo ir a las reuniones abiertas de AA para buscar una mejor comprensión de los alcohólicos que forman parte de mi vida? Sin dudas, pero no llamo a esto Al-Anon.

¿Puedo consultar a consejeros o terapeutas? Sin duda. Puedo hacer lo que quiera como individuo, pero no llamo a nada de esto Al-Anon y no hablo de esto en las reuniones. Vengo a Al-Anon a aprender cosas de Al-Anon. Hay tantos complementos magníficos para la recuperación como miembros, pero si dejo que se desvíen, voy a estropear mi propio programa así como mi capacidad para ayudar a los demás.

Pensamiento del día

Si olvido concentrarme, posiblemente no logre alcanzar mi objetivo espiritual primordial.

”…Si Al-Anon se involucrara en toda causa noble ¿Dónde podríamos fijar el límite que mantenga intacta nuestra hermandad para realizar su trabajo?”

                                              Al-Anon Family Groups, (Edición clásica), Pág. 174

Agosto 15

PAG-marmex10

El amor es la energía que activa mis defectos de carácter. A veces, mis defectos yacen adormecidos como los carros locos de un parque de diversiones sin electricidad, y ni siquiera me doy cuenta. Sin embargo, cuando siento miedo, mi temor actúa

como un impulso eléctrico qué hace que los carros (mis defectos) empiecen a moverse. Gasto mi energía mental y física moviéndome en círculos, tratando de que no me choquen o arrollen.

¿Qué es, en primer lugar, lo que se desencadena mi temor? Tratar de controlar aquello sobre lo que no tengo poder es como un interruptor que siempre está a nuestro alcance ¿Cómo lo desconecto? Usar la Oración de la Serenidad me ayuda a calmarme. Hago una lista, con una columna titulada “puedo cambiar” y otra titulaba “no puedo cambiar”. Luego determino cuales son los elementos del problema y los pongo en la columna apropiada.

Cuando termino, le pido a mi Poder Superior que reoriente mi energía hacia aquellos elementos que puedo cambiar.

Dejar el presente y preocuparme por el futuro es otro factor que desencadena mis temores. Cuando siento de alguna manera que mi mente se adelanta a mi cuerpo, volver a concentrarme en mi cuerpo es algo que me ayuda; luego, a menudo, la mente sigue. Tengo presente soltar las riendas y entregárselas a Dios para que se encargue de las cosas que figuran en la columna “no puedo cambiar”. Me concentro en lo que estoy haciendo en este momento: me estoy lavando el cabello, cocinando, planchando, conduciendo mi auto. Podría parecer tonto pero estoy dispuesta a hacer todo lo posible para regresar al presente. Esta forma de actuar marca el tono para que ese día sea más sereno y equilibrado.

Pensamiento del día

Mi temor es una emoción natural humana con muchos factores desencadenantes. Los instrumentos de Al-Anon me ayudan a clasificarlos y a suprimir la fuente que alimenta cada uno de ellos.

Mis temores respecto al alcoholismo, puede provocar en mí pensamientos obsesivos. El programa me ayuda a romper su impacto en mi mente.

                                                                                      Alateen, un día a la vez, Pág. 144