Agosto 9

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Cuando llegué a Al-Anon mi autoestima era muy baja. Mi sentimiento de desvalorización se originaba principalmente en la poca experiencia que tenía para valorar mis pensamientos o ideas. Estaba convencido de que yo no era importante, como tampoco lo era nada de lo que yo decía o hacía. La enfermedad del alcoholismo en mi hogar me había dicho muchas mentiras y susurrado varias veces que yo no era digno de compartir nada o ser escuchado. Tenía opiniones pero las guardaba en mi interior y allí se estancaban. Aun cuando tenía la oportunidad de hablar, en general no la aprovechaba.

Doy gracias a Quinto Concepto de Al-Anon que dice: “Los Derechos de Apelación y Petición protegen a las minorías y garantizan que éstas sean escuchadas.” Este Concepto me dice que es importante compartir mis puntos de vista en las reuniones de asuntos del grupo aunque no esté de acuerdo con el punto de vista de la mayoría. Para que la conciencia de un grupo de Al-Anon funcione con eficacia espiritual, todas las voces deben ser escuchadas. Nuestro Poder Superior podría utilizar únicamente mi voz para informar al grupo sobre una decisión pendiente. Mi voz por si sola puede significar un cambio.

Una vez que he adquirido cierta experiencia en compartir, puede resultar tentador usar este Concepto como pretexto para imponer mis opiniones a los demás. Esta tentación, sin embargo, se modera con la lectura de la Segunda Tradición que dice que nuestro grupo tiene una sola autoridad -un Dios bondadoso que se manifiesta en la conciencia de cada grupo.- Teniendo presente estos dos legados, puedo, con verdadera humildad, mantener el equilibrio entre el silencio y la dominación.

Pensamiento del día

¿Puedo expresarme hoy, sin tener la preocupación de pensar como van a reaccionar los demás?

”Al atender a los miembros más pequeños y aparentemente más débiles de la hermandad, este Concepto brinda seguridad y continuidad a todos.”

                   Los Conceptos, ¿Es el secreto mejor guardado de Al-Anon?, Pág. 13

 

 

Agosto 9 (Pidamos lo que necesitamos)

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Decide lo que quieres y necesitas, luego acude a la persona que te lo puede dar y pídeselo.
A veces se necesita trabajar duro y con mucha energía para obtener lo que queremos y necesitamos. Tenemos que pasar por el dolor de identificar lo que queremos, y luego luchar por creer que lo merecemos. Luego, quizá tengamos que experimentar la decepción de pedírselo a alguien y que esa persona nos lo niegue, y después imaginar lo que vamos a hacer a continuación.
A veces, obtener lo que queremos y necesitamos no es tan difícil; lo único que tenemos que hacer es pedirlo.
Podemos acudir a otra persona, o a nuestro Poder Superior, y pedirle lo que necesitamos.
Pero por lo difícil que puede ser a veces obtener lo que queremos y necesitamos, podemos quedar atrapados en el ánimo de creer que siempre será igual de difícil. A veces, por no querer tener una disputa, por tener pavor a luchar, o por miedo, con
vertirnos lo que queremos o necesitamos en algo mucho más difícil de lo que realmente
es.
Podemos enojarnos antes de pedirlo, decidiendo que nunca obtendremos lo que queremos, o anticipando la “pelea” que tendremos que soportar. Para cuando hablamos con alguien acerca de lo que queremos, podemos estar ya tan enojados que estemos exigiendo, no pidiendo; así, nuestra ira nos lanza a un juego de poder que no existía excepto en nuestra mente.
O podemos hartarnos tanto que no pedimos, o desperdiciamos mucha más energía de la necesaria luchando contra nosotros mismos, sólo para descubrir luego que la otra persona, o nuestro Poder Superior, está feliz de darnos lo que queremos.
A veces tenemos que luchar y trabajar, y esperar por lo que queremos y necesitamos. A veces podemos obtenerlo simplemente pidiéndolo o comunicando qué es lo que queremos. Pide. Si la respuesta es no, o no es la que queremos, entonces podremos decidir qué hacer a continuación.
“Hoy no provocaré una situación difícil que no existe con otras personas, o con mi Poder Superior, acerca de obtener lo que quiero y necesito. Si hay algo que necesite de alguien, se lo pediré primero, antes de empezar a batallar.”