Agosto 16

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La Sexta Tradición, la cual nos recomienda no desviarnos de nuestro objetivo espiritual, que es el primordial, puede condensarse en tres palabras simples: concentración, concentración, concentración. ¿De qué manera puedo aplicar esto en Al-Anon.

Decido aceptar que el único propósito de Al-Anon es ayudar a los familiares y amigos de los alcohólicos ¿Como lo hago? Concentrándome. Si me desvío hacia alguna otra misión, causa, grupo o ideología, por más valiosos que sean, divido mis energías y es menos probable que alcance mi objetivo.

¿Está bien acaso leer otros materiales para satisfacer mis necesidades emocionales y espirituales? Por supuesto, pero no los llamo al Al-Anon. ¿Puedo ir a las reuniones abiertas de AA para buscar una mejor comprensión de los alcohólicos que forman parte de mi vida? Sin dudas, pero no llamo a esto Al-Anon.

¿Puedo consultar a consejeros o terapeutas? Sin duda. Puedo hacer lo que quiera como individuo, pero no llamo a nada de esto Al-Anon y no hablo de esto en las reuniones. Vengo a Al-Anon a aprender cosas de Al-Anon. Hay tantos complementos magníficos para la recuperación como miembros, pero si dejo que se desvíen, voy a estropear mi propio programa así como mi capacidad para ayudar a los demás.

Pensamiento del día

Si olvido concentrarme, posiblemente no logre alcanzar mi objetivo espiritual primordial.

”…Si Al-Anon se involucrara en toda causa noble ¿Dónde podríamos fijar el límite que mantenga intacta nuestra hermandad para realizar su trabajo?”

                                              Al-Anon Family Groups, (Edición clásica), Pág. 174

Agosto 15

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El amor es la energía que activa mis defectos de carácter. A veces, mis defectos yacen adormecidos como los carros locos de un parque de diversiones sin electricidad, y ni siquiera me doy cuenta. Sin embargo, cuando siento miedo, mi temor actúa

como un impulso eléctrico qué hace que los carros (mis defectos) empiecen a moverse. Gasto mi energía mental y física moviéndome en círculos, tratando de que no me choquen o arrollen.

¿Qué es, en primer lugar, lo que se desencadena mi temor? Tratar de controlar aquello sobre lo que no tengo poder es como un interruptor que siempre está a nuestro alcance ¿Cómo lo desconecto? Usar la Oración de la Serenidad me ayuda a calmarme. Hago una lista, con una columna titulada “puedo cambiar” y otra titulaba “no puedo cambiar”. Luego determino cuales son los elementos del problema y los pongo en la columna apropiada.

Cuando termino, le pido a mi Poder Superior que reoriente mi energía hacia aquellos elementos que puedo cambiar.

Dejar el presente y preocuparme por el futuro es otro factor que desencadena mis temores. Cuando siento de alguna manera que mi mente se adelanta a mi cuerpo, volver a concentrarme en mi cuerpo es algo que me ayuda; luego, a menudo, la mente sigue. Tengo presente soltar las riendas y entregárselas a Dios para que se encargue de las cosas que figuran en la columna “no puedo cambiar”. Me concentro en lo que estoy haciendo en este momento: me estoy lavando el cabello, cocinando, planchando, conduciendo mi auto. Podría parecer tonto pero estoy dispuesta a hacer todo lo posible para regresar al presente. Esta forma de actuar marca el tono para que ese día sea más sereno y equilibrado.

Pensamiento del día

Mi temor es una emoción natural humana con muchos factores desencadenantes. Los instrumentos de Al-Anon me ayudan a clasificarlos y a suprimir la fuente que alimenta cada uno de ellos.

Mis temores respecto al alcoholismo, puede provocar en mí pensamientos obsesivos. El programa me ayuda a romper su impacto en mi mente.

                                                                                      Alateen, un día a la vez, Pág. 144