Septiembre 12 (Yo Soy Responsable)

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Porque la buena disposición para aceptar todas las consecuencias de nuestros actos
pasados, y para asumir al mismo tiempo la responsabilidad del bienestar de los demás,
conforma el verdadero espíritu del Paso Nueve.
DOCE PASOS Y DOCE TRADICIONES, p. 92-93

En la recuperación y con la ayuda de Alcohólicos Anónimos, llego a reconocer que lo que
yo temo es mi libertad. Viene de mi tendencia a rechazar tomar responsabilidad de nada: yo niego, ignoro, culpo, evito. Pero entonces, un día yo miro, admito y acepto. La libertad, el alivio y la recuperación que experimento están en eso, mirar, admitir y aceptar. Aprendo a decir, “sí, yo soy responsable”. Cuando puedo decir estas palabras con honestidad y sinceridad, soy libre.

Septiembre 13 (Reparar el daño)

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El buen juicio, escoger cuidadosamente el momento, el valor y la prudencia son las
cualidades que necesitaremos para practicar el Paso Nueve.
DOCE PASOS Y DOCE TRADICIONES, p. 89

Hacer enmiendas puede verse de dos maneras: primera, reparar el daño, porque si yo he
dañado la cerca de mi vecino, yo la “enmiendo”, y esto es una reparación directa; la
segunda manera es modificar mi comportamiento, porque, si mis acciones han herido a
alguien, yo hago un esfuerzo diario para no seguir causando más daños. Yo “enmiendo mis modos” y esto es una reparación indirecta. ¿Cuál es la mejor manera? La única manera correcta, siempre que al hacerlo no cause más daño, es hacer ambas cosas. si el daño y a está hecho, simplemente “enmiendo mis modos”. Ponerme en acción de esta manera me asegura de hacer enmiendas honestas.

Septiembre 13 (Tiempo de reprogramar)

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Tiempo de reprogramar
La recuperación no es trabajo cansado, no recompensado. Hay tiempos de alegría y de descanso, tiempos en que cómodamente practicamos lo que hemos aprendido. Hay épocas de cambio, épocas en las que batallamos por aprender algo nuevo o por superar un problema en particular.
Éstas son las épocas en las que lo que hemos estado practicando en la recuperación empieza a mostrarse en nuestra vida. Esas épocas de cambio son intensas, pero tienen un propósito.
También hay épocas en las que, a un nivel profundo, estamos siendo “reprogramados”. Empezamos a dejar ir creencias y conductas. Podemos sentirnos asustados o confundidos durante estas épocas.
Nuestras antiguas conductas o patrones podrán no habernos funcionado, pero eran cómodos y familiares.
Durante estas épocas podemos sentirnos vulnerables, solos y necesitados, como lo estamos en un viaje cuando no tenemos un mapa o una linterna, y nos sentimos como si nadie hubiera pasado antes por esta tierra.
Podemos no comprender lo que se está resolviendo en nuestro interior. Podemos no saber adónde se nos está conduciendo.
Se nos está conduciendo. No estamos solos. Nuestro Poder Superior está obrando lo mejor para traer a nosotros un verdadero cambio.
Otros han viajado por este camino también. Se nos conducirá hacia alguien que pueda ayudarnos, alguien que pueda brindar las señales que necesitamos.
Se nos está preparando para recibir tanta alegría y amor como nuestro corazón puede albergar.
La recuperación es un proceso curativo. Podemos confiar en él, aunque no lo comprendamos. Estamos justo donde necesitamos estar dentro de este proceso; Estamos pasando exactamente por lo que necesitamos experimentar. Y a donde estamos yendo es mejor que cualquier lugar en el que hayamos estado.
Hoy, Dios Mío ayúdame a creer que los cambios por los que estoy atravesando son para bien. Ayúdame a creer que el camino por el que estoy viajando me llevará a un lugar de luz, de amor y de alegría.

Septiembre 12 (La curación)

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Debemos aprender a no impacientarnos con el lento proceso curativo del tiempo. Debemos disciplinarnos a nosotros mismos para reconocer que hay que seguir muchos pasos en el camino que va de la pena a la renovada serenidad….. Debemos anticipar estas etapas en nuestra convalecencia emocional: insoportable dolor, pena punzante, días vacíos, resistencia al consuelo, desinterés por la vida, que gradualmente van cediendo paso.. al nacimiento de un patrón de acción y de aceptación del irresistible desafío de la vida.
Joshua Loth Liebman
La recuperación es un proceso. Es un proceso gradual, un proceso de curación y un proceso espiritual, un viaje más que un destino.
Así como la codependencia cobra vida propia y es progresiva, así progresa también la recuperación. Una cosa lleva a la otra y las cosas –al igual que nosotros- mejoran.
Podemos relajarnos, hacer nuestra parte y dejar que ocurra el resto.
Hoy confiaré en este proceso y en este viaje que he emprendido.