Octubre 26 (Una autoridad fundamental)

PAG-ajolotegordo

Para el propósito de nuestro grupo sólo existe una autoridad fundamental: Un Dios amoroso tal como se exprese en la conciencia de nuestro grupo.
DOCE PASOS Y DOCE TRADICIONES, p. 139

Cuando se me elige para asumir alguna pequeña responsabilidad para mis compañeros, le pido a Dios que me conceda la paciencia, la amplitud de mente y la disposición para
escuchar a aquellos que voy a guiar. Tengo que recordarme que soy servidor de confianza para otros, no su “gobernador”, “maestro” o “instructor”. Dios guía mis palabras y mis acciones, y mi responsabilidad es hacer caso a sus sugerencias. Confianza es mi consigna, yo confío en otros que guían. En la Comunidad de A.A., yo confío a Dios la autoridad fundamental para “dirigir el espectáculo”.

Octubre 26 (Claridad)

PAG-ajolotezacapu

No sé hacer algo mejor que confiar en Dios. Pero a veces lo olvido.
Cuando estamos en medio de una experiencia, es fácil olvidar que hay un Plan. A veces, lo único que podemos ver es el hoy.
Si solamente viéramos durante dos minutos un programa de televisión que va a la mitad, no tendría mucho sentido. Sería un acto desconectado.
Si miráramos a un tejedor tejer un tapete unos cuantos momentos, concentrado él en una pequeña parte de su obra, ésta no se vería hermosa. Se vería como unas cuantas hebras peculiares colocadas sin orden ni concierto.
Cuán frecuentemente utilizamos esa misma perspectiva limitada para ver nuestra vida, especialmente cuando estamos atravesando una temporada difícil.
Podemos aprender a tener perspectiva cuando estamos pasando por esas confusas, difíciles épocas de aprendizaje. Cuando nos estamos haciendo bolas con los sucesos que nos hacen sentir, pensar y cuestionar, estamos aprendiendo algo importante.
Podemos confiar en que algo valioso se está resolviendo en nuestro interior, aunque las cosas sean difíciles, aunque no podamos discernir el rumbo. El conocimiento profundo y la claridad no vienen hasta que hemos dominado nuestra lección.
La fe es como un músculo. Se le debe ejercitar para que se fortalezca. Las repetidas experiencias de tener que confiar en lo que no podemos ver y de aprender a confiar en que las cosas se resolverán son lo que hacen que nuestros músculos de la fe se fortalezcan.
Hoy confiaré en que los sucesos en mi vida no se dan al azar. Mis experiencias no son un error. El universo, mi Poder Superior y la vida no la están tomando en contra mía. Estoy pasando por lo que necesito pasar para aprender algo valioso, algo que me preparará para la alegría y el amor que estoy buscando.

Miedo Intenso (Rocío Lacasa)

PAG-flores.2

Cuando uno ha vivido la experiencia de miedo intenso, la guarda a dos niveles. 

Nivel cuerpo. Nivel animal. 

Nivel mente. Nivel racional. 

Ok. 

Para reprogramar esa experiencia, hay que llegar a esos dos niveles. 

Llegas un día a mi consulta. 

Me cuentas que has tenido 32 ataques de pánico y 4 años de ansiedad. 

Y yo te juro por mis muertos que la ansiedad es segura. 

Tú sonríes y dices “sí, ya, ya…”. 

¿Ha cambiado eso algo?

Quizás un poco, pero poco. Sigues sintiéndote igual. 

Imagina un perro que fue maltratado por su dueño. Pasó mucho miedo. 

Afortunadamente, el dueño le abandona y llega a un nuevo hogar, donde es bien recibido. Están deseando quererle y cuidarle. 

El primer día le dicen “tranquilo cariño, aquí te vamos a cuidar, vas a estar seguro y protegido”. 

¿Crees que el perro va a registrar y darle crédito a esa información de buenas a primeras?

Va a ser que no. 

Necesita tiempo, caricias, comida, atenciones, voces suaves, experiencias reparadoras. 

El perro que llevas dentro puede seguir sintiendo miedo a pesar de que tu mente le asegure que puede enfrentarse a todos los retos, a los pensamientos, a los síntomas. 

Y por mucho que razones con él, puede seguir un tiempo asustado. 

Ssshhhh, dale tiempo… 

Necesita experiencias en las que SIENTA que puede relajarse y dejar de esconderse debajo de la mesa. 

Y llega el día en que vuelve a confiar. 

Nuestra parte animal nos influye de distintas maneras. Quien hace dieta sabe que por mucho que quiera mantenerse firme, hay momentos en que su perro interior se tira hambriento al plato de pasta con carne y queso como si no hubiera un mañana. 

La clave es entrenar el nivel mental, comprendiendo las leyes del pensamiento y los trucos de la ansiedad, de la mano de la parte animal, que registra toda la información a nivel corporal. 

¿Quieres que te ayude a ponerlo en marcha para reprogramar tu relación con el miedo? Puedes hacer clic aquí

Un abrazo,

– Rocío
Lacasa