Noviembre 4 (Una disciplina diaria)

PAG-jaguarduerme

. . . cuando esas prácticas (el autoexamen, la meditación y la oración) están lógicamente
relacionadas y entrelazadas, el resultado es una base firme para la vida.
DOCE PASOS Y DOCE TRADICIONES, p. 105

Los últimos tres Pasos del programa invocan la amante disciplina de Dios sobre mi
obstinada naturaleza. Si todas las noches yo dedico unos momentos a revisar los puntos
sobresalientes de mi día, reconociendo a la vez aquellos aspectos que no me gustaron
tanto, obtengo una historia personal de mí mismo, historia que es esencial para el viaje
hacia mi autodescubrimiento. Podía ver mi desarrollo, o la falta del mismo, y pedir en
oración meditativa ser aliviado de aquellos defectos continuos que me causan dolor. La
meditación y la oración también me enseñan el arte de centrarme y escuchar. Veo que el
alboroto del día se va apagando cuando rezo por Su voluntad y orientación. La práctica de pedirle a El que me ayude en mis esfuerzos por la perfección, le da una nueva perspectiva al tedio de cada día, porque sé que hay honor en cualquier trabajo bien hecho. La disciplina diaria de oración y meditación me mantendrán en buena condición espiritual para enfrentarme a lo que venga – sin pensar en un trago.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s