Noviembre 9 (Un paso hacia la luz)

PAG-pumita

Pero ante todo desearemos la luz; casi nada puede crecer en la oscuridad. La meditación es nuestro paso hacia la luz.
COMO LO VE BILL, p. 10

Algunas veces pienso que no tengo tiempo para la oración y la meditación, olvidando que siempre tenía tiempo para beber. Es posible que encuentre tiempo para cualquier cosa que quiera hacer con suficiente fervor. Cuando empiezo con la rutina de la oración y la meditación, es una buena idea planear dedicar una pequeña porción de tiempo para ello. Por la mañana leo una página de uno de los libros de la Comunidad, y cuando me acuesto por la noche digo “Gracias a Dios”. Según la oración se convierte en un hábito, iré aumentando el tiempo que dedique a ella, sin siquiera darme cuenta del tiempo que ocupe en mi atareado día. Si me resulta difícil orar, simplemente repito el Padre Nuestro porque en realidad lo abarca todo. Luego pienso en los motivos que tengo para estar agradecido y digo unas palabras de gratitud.
No tengo que encerrarme en un armario para rezar. Sólo me retiro mentalmente por un
instante. Según continúe mi práctica de la oración, veré que no necesito palabras, porque
Dios puede escuchar y escucha mis pensamientos en el silencio.

Noviembre 8 (Una aventura individual)

PAG-dospumas

La meditación es algo que siempre puede perfeccionarse más. No tiene fronteras, en amplitud o en profundidad. Ayudados por las enseñanzas y el ejemplo que podamos encontrar, la meditación es esencialmente una aventura individual, algo que cada uno de nosotros va logrando a su manera.

DOCE PASOS Y DOCE TRADICIONES, p. 108

Mi desarrollo espiritual es con Dios como yo lo concibo. Con El encuentro mi verdadero ser interior. La meditación y la oración diarias fortalecen y renuevan mi fuente de bienestar. Recibo entonces la disposición para aceptar todo lo que El tiene para ofrecerme. Con Dios
tengo la seguridad de que mi viaje será tal como El lo quiere para mí, y por esto estoy
agradecido de tener a Dios en mi vida.