Marzo 4 (Desyerbar el jardín)

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La esencia de todo desarrollo es la disposición para cambiar a fin de mejorarnos y luego la disposición incansable para asumir cualquier responsabilidad que esto nos acarree. COMO LO VE BILL, p. 115

Cuando llegué al Paso Tres, había sido liberado de mi dependencia del alcohol, pero la
amarga experiencia me ha enseñado que una sobriedad continua requiere un continuo
esfuerzo. De vez en cuando hago una pausa para echar una buena mirada a mi progreso. Mi jardín se va desyerbando más y más cada vez que lo inspecciono, pero también cada vez encuentro nuevas yerbas brotando donde yo pensaba que ya había hecho mi última limpieza con mi rastrillo. A medida que regreso para arrancar las nuevas yerbas (es más fácil cuando están recién crecidas), me paro a admirar lo exuberante del crecimiento de los vegetales y las flores, y mi trabajo tiene su recompensa. Mi sobriedad crece y da sus frutos.

Marzo 3 (Superar la obstinación)

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Así es que nuestras dificultades, creemos, son básicamente producto de nosotros mismos; surgen de nosotros, y el alcohólico es un ejemplo extremo de la obstinación desbocada, aunque él piense que no es así. Por encima de todo, nosotros los alcohólicos tenemos que
librarnos de ese egoísmo. ¡Tenemos que hacerlo o nos mata!.
ALCOHÓLICOS ANÓNIMOS, p. 58

Durante muchos años mi vida giraba alrededor de mí mismo. Estaba consumido por el ego en todas sus formas – el egoísmo, el egocentrismo, la lástima de mí mismo – todos los
cuales brotaban de mi soberbia. Hoy, mediante la Comunidad de Alcohólicos Anónimos, se me ha regalado la oportunidad de practicar los Pasos y las Tradiciones en mi vida diaria, se me ha regalado mi grupo y mi padrino, y la capacidad – si elijo hacerlo – para dejar mi orgullo a un lado en todas las circunstancias que mi vida me puede presentar.
Hasta que no pudiera mirarme a mí mismo y ver que en muchas circunstancias yo era el
problema y responder de la forma apropiada interna y externamente; hasta que no pudiera deshacerme de mis esperanzas y darme cuenta de que mi serenidad estaba en proporción directa con ellas, no podría experimentar la serenidad y la sana sobriedad.

Marzo 2 (La esperanza)

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No te desanimes
ALCOHÓLICOS ANÓNIMOS, p. 56

Hay pocas experiencias que tengan para mí menos valor que la sobriedad lograda con
rapidez. Con demasiada frecuencia las esperanzas poco realistas han acarreado el
desaliento, sin mencionar la lástima de mí mismo y el cansancio por haber querido cambiar el mundo antes del sábado que viene. El desaliento es una señal que me advierte la posibilidad de haber pisado el terreno de Dios. La clave de realizar mis posibilidades está en reconocer mis limitaciones y en creer que el tiempo no es una amenaza sino un regalo.
La esperanza es la llave que abre la puerta por la que salimos del desconsuelo. El programa me promete que, sin no me echo el primer trago hoy, siempre tendré esperanza. Habiendo llegado a creer que guardo lo que comparto, cada vez que le doy ánimo a otro se me da ánimo. Unido con otros, por la gracia de Dios y la Comunidad de A.A., voy caminando por el camino del destino feliz. Que yo siempre tenga presente que el poder que está dentro de mí es muy superior a cualquier temor que se me presente. Que yo siempre tenga paciencia, porque estoy en el buen camino.

Marzo 1 (Funciona)

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Funciona, realmente funciona.
ALCOHÓLICOS ANÓNIMOS, p. 82

Cuando logré mi sobriedad al principio tenía fe únicamente en el programa de Alcohólicos Anónimos. La desesperación y el temor me mantenían sobrio (ayudado quizás por un padrino cariñoso y duro). La fe en un Poder Superior me llegó mucho más tarde. Al comienzo esta fe venía lentamente, después de que yo empezaba a escuchar a los otros compartir en las reuniones acerca de sus experiencias – experiencias a las que nunca me había enfrentado sobrio, pero con las cuales ellos se estaban enfrentando reforzados por un Poder Superior. De este compartimiento surgía la esperanza de que yo también pudiera “conseguir” un Poder Superior y que lo haría. Con el tiempo llegué a saber que un Poder Superior – una fe que funciona sean cuales sean las circunstancias – es posible. Hoy esta fe, más la honestidad, la liberalidad de mente y la buena disposición para trabajar en los Pasos, me da la serenidad que busco. Funciona – realmente funciona.

Febrero 28 (¿Cómo? ¿No hay presidente?)

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Cuando se les dice que nuestra sociedad no tiene presidente con autoridad para dirigirla, ni tesorero que pueda exigir el pago de cuotas . . . nuestros amigos se quedan asombrados y exclaman, “Eso no puede ser así”. DOCE PASOS Y DOCE TRADICIONES, p. 139

Cuando por fin llegué a A.A. no podía creer que no había tesorero que pudiera “exigir el
pago de cuotas”. No me podía imaginar una Comunidad que no exigiera contribuciones
económicas a cambio de servicios. Fue la primera – y hasta la fecha la única – experiencia
que tuve de recibir “algo por nada”. Ya que no me sentía abusado o engañado por los A.A., me era posible abordar el programa sin prejuicios y con mente abierta. No querían nada de mí. ¿Qué tenía que perder? Doy gracias a Dios por la sabiduría de los cofundadores que conocían tan bien el desde que tiene el alcohólico a ser manipulado.

Febrero 26 (Una historia de éxito fuera de lo común)

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“A.A. no es una historia de éxito en el sentido común y corriente de la palabra. Es la historia del sufrimiento transmutado bajo la gracia en progreso espiritual”.
COMO LO VE BILL, p. 35

Al entrar en A.A. escuchaba a otra gente hablar de la realidad de su vida de bebedor: la
soledad, el terror y el sufrimiento. Al escucharles más, les oía describir otra realidad muy
diferente: la realidad de la sobriedad. Es una realidad de libertad y de felicidad, de intención y dirección, y de serenidad y tranquilidad con Dios, con nosotros mismos y con otra gente. Cuando asisto a las reuniones, me reintroducen a esta realidad una y otra vez. La veo en los ojos y la escucho en las voces de aquellos alrededor mío. Trabajando en el programa, encuentro la dirección y la fortaleza que me hacen posible hacer esta realidad la mía. La alegría de A.A. es que esta nueva realidad está a mi alcance.

Febrero 25 (El desafío del fracaso)

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“En la economía de Dios, no se desperdicia nada. Mediante el fracaso, aprendemos una lección de humildad que, por dolorosa que sea, es probablemente necesaria”.
COMO LO VE BILL, p. 31

¡Qué agradecido me siento hoy por saber que todos los fracasos del pasado eran
necesarios para que yo estuviera donde estoy! Por muchas penas me vino la experiencia y en el sufrimiento llegué a ser obediente. Cuando buscaba a Dios, como yo Lo concibo. El
compartió conmigo sus dádivas preciosas. Por la experiencia y la obediencia, empezaba el desarrollo seguido de la gratitud. Sí, y luego me vino la paz del espíritu, viviendo y
compartiendo la sobriedad.

Febrero 27 (Una estabilidad única)

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. . . la única autoridad fundamental que gobierna a A.A. es un Dios amoroso tal como se exprese en la conciencia del grupo . . . El estadista anciano es el que comprende lo sabia que ha sido la decisión del grupo, que no abriga rencor al verse reducido a una posición menos importante y cuyo juicio madurado por considerable experiencia es justo: es el individuo dispuesto a esperar el desarrollo de los acontecimientos. DOCE PASOS Y DOCE TRADICIONES, p. 139-142

En la tecla de la recuperación del alcoholismo están tejidos los Doce Pasos y las Doce
Tradiciones. Conforme progresaba mi recuperación, me daba cuenta de que este nuevo
manto estaba hecho a mi medida. Los veteranos del grupo, amablemente, me ofrecían
sugerencias cuando me parecía imposible cambiar. Las experiencias compartidas de todos se convertían en la sustancia misma de amistades valoradas. Yo sé que la Comunidad está lista y preparada para ayudar a todo alcohólico en todas las encrucijadas de la vida. En este mundo rodeado de multitud de problemas, esta seguridad me parece una estabilidad única.
Aprecio mucho la dádiva de la sobriedad. Le doy gracias a Dios por la fortaleza que recibo en una Comunidad que verdaderamente existe para el bien de todos sus miembros.

Febrero 24 (Un corazón agradecido)

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Me esfuerzo por aferrarme a la verdad de que un corazón lleno y agradecido no puede abrigar grandes presunciones. rebosante de gratitud, el corazón tiene que latir con un amor que fluye hacia todo lo que nos rodea, la emoción más elevada que jamás podamos experimentar. COMO LO VE BILL, p. 37

Mi padrino me dijo que yo debía ser un alcohólico agradecido y siempre tener “una actitud de gratitud” – que la gratitud es el ingrediente básico de la humildad, que la humildad es el ingrediente básico del anonimato y que “el anonimato es la base espiritual de todas nuestras tradiciones, recordándonos siempre anteponer los principios a las personalidades”. Como resultado de este consejo que me dio, yo empiezo todas las
mañanas de rodillas, dándole gracias a Dios por tres cosas: estar vivo, estar sobrio y ser
miembro de Alcohólicos Anónimos. Entonces trato de vivir una “actitud de gratitud” y de
disfrutar completamente de otras veinticuatro horas de la manera de vivir de A.A.
Alcohólicos Anónimos no es meramente algo a lo que me uní; es algo que yo vivo.

Febrero 23 (Paradojas misteriosas)

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Tal es la paradoja de la sugerencias en A.A.: la fortaleza que se levanta de la derrota y la debilidad completa; la pérdida de la vida antigua como condición para encontrar una nueva vida. A.A. LLEGA A SU MAYORÍA DE EDAD, p. 49

¡Qué misterios más gloriosos son las paradojas! Con la lógica no las podemos solucionar,
pero cuando las reconocemos y las aceptamos, reafirman algo en el universo que
sobrepasa la lógica humana. Cuando me enfrento con algún temor, se me da ánimo; cuando.presto ayuda a un hermano o a una hermana, se aumenta mi capacidad para amarme a mí mismo; cuando acepto el dolor como parte de la experiencia de desarrollarme en la vida, experimento una felicidad más grande; cuando miro mi lado oscuro me veo bañado en una nueva luz; cuando acepto mis debilidades y me entrego a un Poder Superior, la gracia me infunde una fortaleza imprevista. Llegué tambaleando a A.A., en desgracia, no esperando nada de la vida, y se me ha dado la esperanza y la dignidad. Milagrosamente, la única forma de guardar las dádivas del programa es la de seguir pasándolas a otros.