Febrero 6 (Un punto de convergencia )

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Consiguientemente, el Paso Dos es el punto de convergencia para todos nosotros, agnósticos, ateos, antiguos creyentes. Todos podemos unirnos en este Paso. DOCE PASOS Y DOCE TRADICIONES, p. 35

Yo siento que A.A. es un programa inspirado por Dios y que Dios está en todas las
reuniones de A.A. Yo veo, creo y he llegado a saber que A.A. funciona, porque yo me he
mantenido sobrio hoy. Asistiendo a una reunión de A.A. yo entrego mi vida a A.A. y a Dios. Si Dios está en mi corazón y en el de todos los demás, entonces yo soy parte de un todo y no soy único. Si Dios está en mi corazón y me habla a través de otra gente, entonces yo debo ser un canal de Dios para otra gente. Yo debo tratar de cumplir con Su voluntad viviendo conforme a principios espirituales y mi recompensa será el sano juicio y la sobriedad emocional.

 

 

 

 

Febrero 5 (Gloriosa liberación)

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“En el mismo instante en que dejé de discutir, empecé a ver y a sentir. En ese punto, el Paso Dos empezó gradual y suavemente a infiltrarse en mi vida. No sabría decirte en qué día o en qué momento empecé a creer en un Poder superior a mí mismo, pero puedo afirmarte que ahora sí tengo esa creencia. Lo único que tuve que hacer para adquirirla, fue dejar de pelear y tratar de practicar el resto del programa con el mayor entusiasmo que pude. DOCE PASOS Y DOCE TRADICIONES, p. 29

Después de haberme entregado durante años a la “desenfrenada obstinación”, el Segundo Paso fue para mí una gloriosa liberación de estar a solas. Ahora no encuentro en mi camino nada demasiado penoso, o que no se pueda superar. Siempre hay alguien aquí para compartir conmigo las cargas de la vida. El Segundo Paso llegó a ser una forma de reforzar mi relación con Dios, y ahora me doy cuenta de que mi locura y mi ego estaban curiosamente vinculados. Para quitarme de aquélla, tengo que entregar éste a uno mucho más ancho de hombros que yo.

 

No puede concebir la vida sin alcohol. Llegará el día en que no podrá concebirla sin éste ni con éste. Entonces conocerá como pocos la soledad. Estará en el momento de dar el salto al otro lado. Deseará que llegue el fin. ALCOHÓLICOS ANÓNIMOS, p. 140

Solamente un alcohólico puede entender el significado exacto de una declaración como
ésta. El dilema que me mantenía cautivo como alcohólico activo también me llenaba de
terror y confusión: “Si no me tomo un trago me voz a morir”, competía con “si continúo
bebiendo, esto me va a matar”. Ambos pensamientos compulsivos me empujaban aun más
cerca del fondo. Ese fondo produjo una total aceptación de mi alcoholismo – sin reserva
alguna – y esto fue absolutamente esencial para mi recuperación. Con esto, me veía
enfrentado a un dilema sin parecido a ninguna experiencia anterior; pero, como llegué a
entender más tarde, era necesario enfrentarlo si había de tener éxito en este programa.