Agosto 23 (Llevar el mensaje al hogar)


¿Podremos llevar a nuestra vida familiar, a veces tan perturbada, el mismo espíritu de amor y tolerancia que llevamos a nuestro grupo de A.A.? DOCE PASOS Y DOCE TRADICIONES, p. 118

Los miembros de mi familia sufren los efectos de mi enfermedad. Amarlos y aceptarlos como ellos son – tal como amo y acepto a los miembros de A.A. – hace retornar el amor, la tolerancia y la armonía a mi vida. Ser cortés y respetar las fronteras personales son prácticas necesarias en todos los aspectos de mi vida.

Agosto 22 (Buscar la estabilidad emocional)

Cuando progresamos todavía más, nos dimos cuenta de que la mejor fuente posible de estabilidad emocional es el mismo Dios. Vimos que la dependencia de Su perfecta justicia, perdón y amor era saludable, y funcionaría donde nada más podría hacerlo. Si realmente dependíamos de Dios, no podíamos hacer muy bien el papel de Dios ante nuestros semejantes ni sentiríamos el vivo deseo de depender completamente de la protección y del cuidado humanos.
DOCE PASOS Y DOCE TRADICIONES, p. 123

Toda mi vida dependía de otra gente para mis necesidades y mi seguridad, pero hoy ya no puedo vivir así. Por la gracia de Dios, he admitido mi impotencia ante la gente, lugares y cosas. Era un verdadero “adicto a las personas”; dondequiera que fuera tenía que tener a alguien que me prestara alguna clase de atención. Era una actitud que solamente podía empeorar, porque cuanto más dependía de otros y más atención les exigía, menos recibía.
He dejado de creer que cualquier poder humano pueda quitarme aquel sentimiento de vacío. Aunque sigo siendo un ser humano frágil que tiene que practicar los Pasos de A.A. para anteponer este principio a mi personalidad, sólo un Dios amoroso me puede dar paz y estabilidad emocional.