Mayo 9 (Aprende nuevas conductas)

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A veces damos unos pasos para atrás. Eso también está bien. A veces es necesario. A veces es parte de ir hacia delante.
Ya no seas codependiente.
La vida es una Maestra Suave que quiere ayudarnos a aprender.
Las lecciones que quiere enseñarnos son aquellas que necesitamos aprender. Algunos dicen que ésas son las lecciones que hemos escogido aprender antes de nacer. Otros, que son lecciones que otros nos escogieron.
Es frustrante estar en medio del aprendizaje. Es como sentarse en clase de álgebra, escuchando al maestro explicar un tema que está más allá de nuestra comprensión. Nosotros no entendemos, pero el maestro da por sentado que sí.
Podemos sentirnos como si alguien estuviera tratando de atormentarnos con mensajes que nunca entenderemos.
Nos esforzamos y nos esforzamos. Llegamos a enojarnos. A frustrarnos. A confundirnos.
Finalmente, desesperados, nos retiramos, decidiendo que esa fórmula nunca estará al alcance de nuestra mente.
Más tarde, mientras damos un silencioso paseo, lo comprendemos.
Calladamente, el don del entendimiento ha llegado a nuestro lugar más profundo. Comprendemos. Hemos aprendido. Al siguiente día, en clase, nos resulta difícil imaginar que no sabíamos. Es difícil recordar la frustración y la confusión de aquellos que aún no han entendido. Parece tan fácil…. ahora.
La vida es una Maestra Suave. Seguirá repitiendo la lección hasta que la aprendamos. Está bien que lleguemos a sentirnos frustrados.
Confundidos. Enojados. A veces está bien llegar a desesperarnos.
Luego, está bien apartarnos y permitir que nos llegue el entendimiento. Lo hará.
“Ayúdame a recordar que la frustración y la confusión suelen preceder al crecimiento. Si mi situación me está desafiando, es porque estoy aprendiendo algo nuevo, porque me estoy elevando a un nivel más alto de comprensión. Ayúdame a estar agradecido, aun en mi frustración, porque la vida es una emocionante progresión de lecciones.”

Mayo 8 (Darnos lo que merecemos)

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Yo tenía un buen trabajo, ganaba un sueldo decente.
Había estado en recuperación durante años. Cada mañana, me subía a mi coche y le daba gracias a Dios por el coche. La batería no funcionaba, y la probabilidad de que el coche no arrancara era casi tan grande como de que sí lo hiciera. Yo sólo sufría, y le daba gracias a Dios. Un día, se me ocurrió que no había absolutamente ninguna buena razón
para que no pudiera comprarme un coche nuevo –en ese momento- si así lo quería. Me la había pasado sintiendo gratitud por una privación innecesaria y por el martirio. Me compré un coche nuevo, ese mismo día.
Anónimo.
A menudo, nuestra reacción instintiva hacia algo que queremos o necesitamos es: “¡No, no me puedo dar el lujo de comprarlo!”.
La pregunta que podemos aprender a hacernos es: “¿Pero, podría?”. Muchos de nosotros hemos aprendido a privarnos habitualmente de todo lo que quisiéramos y, a menudo, de cosas que necesitamos.
A veces podemos usar equivocadamente el concepto de gratitud para mantenernos privados sin necesidad.
Sentir gratitud por lo que tenemos es un importante concepto de recuperación. También lo es creer que merecemos lo mejor y hacer un esfuerzo por dejar de privarnos y empezar a tratarnos bien.
No tiene nada de malo que nos compremos lo que queremos si tenemos dinero para ello. Aprende a confiar en ti mismo y a escucharte acerca de lo que deseas. No tiene nada de malo que te des un gusto, comprándote algo nuevo.
Hay veces en que es bueno esperar. Otras, en que auténticamente no podemos permitirnos un lujo. Pero muchas más que sí podemos.
“Hoy cambiaré los principios de gratitud por lo que tengo con la creencia de que me merezco lo mejor. Si no hay una buena razón para privarme de algo, no lo haré.”

Mayo 7 (Deja ir el miedo)

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El miedo es la médula de la codependencia. Nos puede motivar a controlar situaciones o a descuidarnos a nosotros mismos.
Muchos de nosotros hemos estado atemorizados durante tanto tiempo, que ya no clasificamos a nuestros sentimientos como miedo. Nos hemos acostumbrado a sentirnos alterados y ansiosos. Lo sentimos normal.
La paz y la serenidad pueden resultarnos incómodas.
En una época, el miedo puede haber sido apropiado y útil. Podemos habernos apoyado en el miedo para protegernos, en forma parecida a como los soldados en la guerra se atienen al miedo para ayudarse a sobrevivir. Pero ahora, en la recuperación, estamos viviendo la vida de manera diferente.
Es tiempo de darle gracias a nuestros viejos miedos por habernos ayudado a sobrevivir, luego, decirles adiós. Demos la bienvenida a la paz, la confianza, la aceptación y la seguridad.
Ya no necesitamos tener tanto miedo. Podemos escuchar nuestros miedos sanos y dejar ir el resto.
Podemos crearnos una sensación de seguridad, ahora.
Estamos a salvo, ahora. Hemos hecho el compromiso de cuidar de nosotros mismos.
Podemos confiar en nosotros mismos y amarnos.
“Dios mío, ayúdame a dejar ir mi necesidad de tener miedo. Reemplázala con la necesidad de estar en paz. Ayúdame a escuchar mis miedos sanos y a despojarme del resto.”

 

Mayo 6 (Siéntete bien)

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Hazte sentir bien.
Nuestra primera labor es hacernos sentir mejor, y luego, hacernos sentir muy bien. La recuperación no es solamente de tener los sentimientos dolorosos, sino crearnos una vida nueva.
No tenemos por qué negarnos las actividades que nos ayuden a sentirnos bien. Asistir a las reuniones, asolearnos, hacer ejercicio, dar un paseo o pasar un rato con un amigo o amiga son actividades que nos ayudan a sentirnos bien. Cada uno de nosotros tiene su lista. Si no la tenemos, ahora somos libres de explorar, de experimentar y de desarrollar esa lista.
Cuando encontremos una conducta o actividad que nos produzca un sentimiento agradable, pongámosla en la lista. Luego, desempeñémosla frecuentemente.
Dejemos de negarnos a nosotros mismos los sentimientos agradables y empecemos a hacer las cosas que nos hacen sentir bien.
“Hoy desarrollaré una actividad o conducta que sé que me provocará un sentimiento agradable. Si no estoy seguro de qué me gusta, experimentaré hoy con una conducta.”

Mayo 5 (Control)

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Muchos de nosotros hemos estado tratando de mantener al mundo entero en órbita con la aplicación cabal y potente de nuestra energía mental.
¿Qué sucede si lo dejamos ir, si dejamos de estar tratando de mantener el mundo en órbita y simplemente lo dejamos girar? Seguirá girando. Seguirá sobre su curso sin nuestra ayuda.
Y nosotros nos sentiremos suficientemente libres y relajados para disfrutar el lugar que ocupamos en él.
El control es una ilusión, especialmente el tipo de control que hemos estado tratando de ejercer. De hecho, el controlar le da a la gente, a los eventos y a las enfermedades, como el alcoholismo, control sobre nosotros. Cualquier cosa que tratemos de controlar tiene control sobre nosotros y nuestra vida.
Yo he ejercido este control sobre muchas cosas y personas en mi vida. Nunca he obtenido los resultados que quería al controlar o tratar de controlar a la gente. Lo que recibí a cambio de mis esfuerzos fue una vida ingobernable, estuviera esa ingobernabilidad
dentro de mí o en los eventos externos.
En la recuperación hacemos un cambalache. Damos una vida que hemos tratado de controlar y recibimos a cambio algo mejor: una vida gobernable.
“Hoy cambiaré una vida de control por una que sea gobernable.”

Mayo 4 (Libérate de los trastornos compulsivos)

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Gracias por haberme mantenido sobrio ayer. Por favor ayúdame a permanecer sobrio hoy.
Paráfrasis de Alcohólicos Anónimos
Cuando empecé a recuperarme de la codependencia, estaba furiosa por tener que empezar otro programa de recuperación. Siete años antes había empezado a recuperarme de la dependencia química. No me parecía justo que una persona tuviera que tratar dos cuestiones importantes en una sola vida.
He superado mi ira. He aprendido que mis recuperaciones no están aisladas una de la otra. Muchos de nosotros nos estamos recuperando de la codependencia y de cuestiones relativas al hecho de ser hijos adultos de alcohólicos y también de adicciones: al alcoholismo, a otra dependencia a las drogas, al juego, a la comida, al trabajo o a la adicción sexual. Algunos de nosotros estamos tratando de liberarnos de otros trastornos compulsivos, que van desde cuidar obsesivamente a los demás a sentirnos compulsivamente desgraciados, culpables o avergonzados.
Una parte importante de nuestra recuperación de la codependencia es permanecer sobrios y libres de nuestras conductas compulsivas o adictivas. La recuperación es un gran salón al que hemos entrado y que se llama vivir sanamente.
Podemos hacer ondear la bandera blanca o someternos a todas nuestras adicciones. Podemos volvernos a un Poder Superior a nosotros mismos para que nos libere de nuestra conducta compulsiva.
Eso lo sabremos ahora. Una vez que empecemos a trabajar activamente un programa de
recuperación, Dios nos liberará de nuestras adicciones. Todas las mañanas pídele a Dios que te ayude a permanecer libre de tus adicciones y compulsiones. Dale gracias por haberte ayudado el día anterior.
“Hoy, Dios mío, ayúdame a poner atención a todas las cuestiones de mi recuperación. Ayúdame a saber que antes que pueda trabajar en los puntos más sutiles de mi recuperación, tales como mis relaciones, debo estar libre de conductas adictivas.”

Mayo 3 (Libérate del egoísmo)

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Por favor libera mi pensamiento de la obstinación, del egoísmo, de la deshonestidad y de las motivaciones erróneas.
Paráfrasis de Alcohólicos Anónimos.
Hay una diferencia entre adueñarnos de nuestro poder para cuidar de nosotros mismos, como parte de la voluntad de Dios para nuestra vida, y el egoísmo. Hay una diferencia entre el cuidado de uno mismo y el egoísmo. Y nuestras conductas no están tan sujetas a la critica como los motivos subyacentes a éstas.
Hay un sentimiento armonioso, suave, oportuno, de habernos adueñado de nuestro poder, de que estamos cuidando de nosotros mismos y de que estamos actuando con una motivación sana, nada de lo cual está presente cuando hay egoísmo y obstinación. Aprenderemos a discernirlo, pero no siempre sabremos cuál es la diferencia. A veces, nos sentiremos culpables y ansiosos sin necesidad. Tal vez nos sorprenda la forma amorosa como Dios quiera que nos tratemos a nosotros mismos. Podemos confiar en que el cuidado de uno mismo siempre es adecuado. Queremos liberarnos de la obstinación y el egoísmo, pero siempre estamos en libertad de cuidar de nosotros mismos.
“Dios mío, por favor guía hoy mis motivaciones y manténme en Tu camino. Ayúdame a amarme a mí mismo y a los demás. Ayúdame a entender que, muy a menudo, estas dos ideas guardan una conexión entre sí.”

Mayo 2 (Nuestro Poder Superior)

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Para las próximas veinticuatro horas….
En la recuperación vivimos sólo por el día de hoy, lo cual es una idea que requiere de una enorme cantidad de fe. Nos rehusamos a mirar atrás a menos que curarnos del pasado sea parte de la labor de hoy. Vemos hacia delante sólo para hacer planes. Nos concentramos en la actividad de este día viviendo al máximo de nuestra capacidad. Si
hacemos esto durante un tiempo razonable, tendremos suficientes días al hilo de haber vivido sanamente para haber hecho algo valioso de nuestras vidas.
Nos sometemos a la voluntad de Dios. Dejamos de tratar de controlar y nos conformamos con una vida gobernable.
Confiamos en la voluntad de nuestro Poder Superior para nosotros, en que está es buena, generosa y con una dirección.
Estamos aprendiendo, por medio del ensayo y error, a separar nuestra voluntad de la voluntad de Dios. Estamos aprendiendo que su voluntad no es perjudicial. Hemos aprendido que a veces hay una diferencia entre lo que otros quieren que hagamos y la voluntad de Dios.
También estamos aprendiendo que Dios no ha tenido la intención de que fuéramos codependientes, de que fuéramos mártires, de que controláramos o de que cuidáramos excesivamente a los demás. Estamos aprendiendo a confiar en nosotros mismos.
……y la fuerza para cumplirla.
Parte de la recuperación es aceptar la impotencia. Una parte importante de la recuperación es reclamar la fuerza para poder cuidar de nosotros mismos.
A veces necesitamos hacer cosas que nos dan miedo o son dolorosas. A veces necesitamos salirnos, retractarnos o dar un paso adelante.
Necesitamos pedir la ayuda de un Poder Superior a nosotros mismos para hacerlo.
Nunca se nos pedirá que hagamos algo para lo que no se nos dé la fuerza para hacerlo.
“Hoy pido a una fuente de Poder energizante que me ayude. Ese Poder es Dios. Le pediré lo que necesito.”

Mayo 1 (Plegaria de la recuperación)

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Esta plegaria se basa en una sección del Gran Libro de Alcohólicos Anónimos:
“Gracias por haberme mantenido sobrio ayer. Por favor ayúdame a permanecer sobrio hoy. Para las próximas veinticuatro horas, oro pidiendo conocer Tu voluntad únicamente para mí y la fuerza para cumplirla. Por favor libera mí pensamiento de la obstinación,
del egoísmo, de la deshonestidad y de las motivaciones erróneas.
Envíame pensamientos, palabras y acciones rectos. Enséñame cuál debeser mi siguiente paso. En tiempos de duda e indecisión, mándame por favor Tu inspiración y guía.
Te pido que me ayudes a resolver todos mis problemas para Tu gloria y honra.”
Esta plegaria es una plegaria de recuperación. Nos puede apoyar en cualquier situación. En los días siguientes exploraremos las ideas que contiene. Si rezamos esta plegaria, podemos confiar en que será respondida con un sí.
“Hoy confiaré en que Dios hará por mí lo que no puedo hacer yo solo.
Yo haré mi parte, trabajando los Doce Pasos y dejando que Dios haga el resto.”

Abril 30 (Equilibrio)

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La meta es el equilibrio.
Necesitamos equilibrio entre el trabajo y la diversión. Necesitamos equilibrio entre el dar y el recibir. Necesitamos equilibrio entre pensamientos y sentimientos. Necesitamos equilibrio entre el cuidado de nuestro aspecto físico y el cuidado de nuestro aspecto
espiritual.
En una vida equilibrada hay armonía entre la vida profesional y la vida personal. Habrá veces en que en el trabajo necesitemos escalar montañas. Otras, en que pongamos energía adicional a nuestras relaciones. Pero el panorama general necesita ser equilibrado.
Al igual que una dieta nutricional equilibrada toma en cuenta nuestras necesidades nutricionales para permanecer sanos, una vida equilibrada toma en cuenta todas nuestras necesidades: nuestra necesidad de amigos, trabajo, amor, familia, diversión, tiempo en privado, tiempo para la recuperación y tiempo para la espiritualidad, tiempo con Dios. Si nos apartamos del equilibrio, nuestra voz interior nos lo dirá. Necesitamos escucharla.
“Hoy examinaré mi vida para ver si la balanza se ha inclinado demasiado en algún aspecto y no lo suficiente en otro. Trabajaré para lograr el equilibrio.”