Mayo 14 (Honestidad)

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Admitimos ante Dios, ante nosotros mismos y ante otro ser humano la naturaleza exacta de nuestros defectos.
Paso cinco de Al – Anón
Hablar abierta y honestamente con otra persona acerca de nosotros mismos, es una actitud que refleja autoresponsabilidad, es de crítica importancia para la recuperación.
Es importante admitir ante los demás y ante nosotros mismos lo que hemos hecho mal. Verbalizar nuestras creencias y nuestras conductas.
Exponer abiertamente nuestros resentimientos y miedos.
Así es como liberamos nuestro dolor. Así es como liberamos viejas creencias y sentimientos. Así es como nos liberamos. Cuanto más claros y específicos podamos ser con nuestro Poder Superior, con nosotros mismos y con otra persona, más pronto experimentaremos esa libertad.
El paso cinco es una parte importante del proceso de recuperación.
Para aquellos de nosotros que hemos aprendido a guardar secretos acerca de nosotros mismos, éste no es sólo un paso, es un salto hacia la salud.
“Hoy recordaré que está bien hablar acerca de las cosas que me molestan. Compartiendo mis cosas es como crezco por encima de ellas.
También recordaré que está bien ser selectivo acerca de aquellos en quienes confiamos. Puedo confiar en mis instintos para elegir a alguien que no utilice mis revelaciones en mi contra y obtener una retroalimentación sana.”

Mayo 13 (Quién es el propietario)

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Una herramienta útil en nuestra recuperación, especialmente en la conducta que llamamos desapego, es aprender a identificar quién es propietario de qué. Luego dejamos que cada persona posea la propiedad que legítimamente le corresponde.
Si otra persona tiene una adicción, un problema, un sentimiento, o una conducta contraproducente, ésa es su propiedad, no la nuestra.
Si alguien es un mártir, está inmerso en la negatividad, es controlador o manipulador, ése es asunto suyo, no nuestro.
Si alguien ha actuado de cierta manera y ha experimentado una consecuencia particular, tanto la conducta como la consecuencia le pertenecen a esa persona.
Si alguien está en negación o no puede pensar claramente acerca de un asunto en particular, esa confusión le pertenece a él o a ella.
Si alguien tiene una capacidad limitada para amar y ser solícito, o está impedido para ello, ésa es su propiedad, no la nuestra. Si alguien no tiene aprobación o cariño para dar, eso es propiedad de esa persona.
Las mentiras de la gente, sus engaños, trucos, manipulaciones, conductas abusivas, conductas inadecuadas y conductas tramposas, le pertenecen a ella también. No a nosotros.
Las esperanzas y sueños de la gente son propiedad suya. Sus sentimientos de culpa le pertenecen también. Su felicidad o su desdicha es también suya. Y lo mismo sus creencias y mensajes.
Si algunas personas no se gustan a sí mismas, ésa es su elección.
Las elecciones de los demás son de su propiedad, no de la nuestra.
Lo que la gente opta por decir y hacer es asunto suyo.
¿Qué es propiedad nuestra? Nuestra propiedad incluye nuestras conductas, problemas, sentimientos, felicidad, desdicha, alternativas y mensajes; nuestra capacidad para amar, para ser solícitos y cariñosos; nuestros pensamientos, nuestra negación, nuestras esperanzas y nuestros sueños. Si permitimos que nos controlen, nos manipulen, nos engañen, o nos maltraten, eso es asunto nuestro.
En recuperación aprendemos a tener un sentido adecuado de la propiedad. Si algo no es nuestro, no lo tomamos. Si lo tomamos, aprendemos a devolverlo. Dejemos que los demás tengan sus propiedades y aprendamos a poseer y a cuidar bien de las nuestras.
“Hoy trabajaré por desarrollar un sentido claro de lo que me pertenece y de lo que no. Si es mío me quedaré con él. Yo lidiaré conmigo mismo, con mis asuntos y mis responsabilidades. Quitaré las manos de lo que no es mío.”

Mayo 12 (Intimidad)

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Podemos permitirnos tener cercanía con la gente.
Muchos de nosotros tenemos patrones profundamente inculcados de sabotear las relaciones. Algunos podemos terminar instintivamente una relación una vez que ésta llega a cierto nivel de cercanía e intimidad.
Cuando empezamos a sentirnos cerca de alguien, podemos decir que esa persona tiene cero defectos de carácter, y luego hacerlos tan grandes, que es lo único que le podemos ver. Podemos retirarnos o empujar a la persona para crear distancia. Podemos empezar a criticarla, una conducta que seguramente provoca distanciamiento.
Podemos tratar de controlar a la persona, una conducta que impide la intimidad.
Podemos decirnos a nosotros mismos que no queremos o necesitamos otra persona, o asfixiar a la persona con nuestras necesidades.
A veces nos derrotamos a nosotros mismos tratando de tener cercanía con gente que no está en condiciones para la intimidad, gente con adicciones activas o que no quiere tener cercanía con nosotros. A veces escogemos gente con particulares defectos para que cuando llegue el momento de la cercanía, podamos tener un pretexto para escapar.
Estamos asustados y nos da miedo perdernos a nosotros mismos.
Tememos que la cercanía signifique que no seamos capaces de adueñarnos de nuestro poder para cuidar de nosotros mismos.
En la recuperación estamos aprendiendo que está bien que nos permitamos tener cercanía con la gente. Estamos escogiendo relacionarnos con gente sana, segura, de modo que la cercanía es una posibilidad. Cercanía no significa que tengamos que perdernos a nosotros mismos, o nuestra vida. Como dijo un hombre, estamos aprendiendo que podemos adueñarnos de nuestro poder con la gente, aunque tengamos cercanía con ella, aunque la otra persona tenga algo que nosotros necesitemos.
“Hoy estaré disponible para la cercanía e intimidad con la gente, cuando esto sea apropiado. Siempre que sea posible, me permitiré ser como soy, dejaré que los otros sean como son y disfrutaré del vínculo y de los sentimientos agradables que hay entre nosotros.

Mayo 11 (Perfección)

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Muchos de nosotros nos criticábamos sin misericordia antes de la recuperación. También podemos tener la tendencia a criticarnos después de empezar la recuperación.
“Si realmente me estuviera recuperando, no estaría haciendo eso de nuevo…” Debería estar más adelantada de lo que estoy”. Estas son afirmaciones en las que caemos cuando estamos sintiendo vergüenza.
No necesitamos tratarnos a nosotros mismos de esa manera. No hay ningún beneficio en ello.
Recuerda, la vergüenza nos bloquea, pero el amor propio y la aceptación nos permiten crecer y cambiar. Si realmente hemos hecho algo de lo que nos sentimos culpables, podemos corregirlo con una reparación del daño y con una actitud de autoaceptación y amor.
Aunque recaigamos en nuestras viejas, codependientes maneras de pensar, de sentir y de comportarnos, no necesitamos sentirnos avergonzados. Todos tenemos regresiones de vez en cuando. Así es como aprendemos a crecer. La recaída, o reciclaje, es una parte importante y necesaria de la recuperación. Y la manera de salir del reciclaje es no avergonzándonos a nosotros mismos.
Eso nos hunde más hondo en la codependencia.
El exceso de dolor viene de tratar de ser perfectos. La perfección es imposible a menos que pensemos en ella de una nueva manera: perfección es ser quienes somos y donde estamos hoy; es aceptarnos y amarnos tal como somos. Todos estamos justo donde debemos estar en nuestra recuperación.
“Hoy me amaré y me aceptaré como soy sin importar dónde esté dentro de mi proceso de recuperación. Estoy justo donde necesito estar para ir desde ahí a donde voy a ir mañana.”

Mayo 10 (Disfruta los días buenos)

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(10.05.2013-10.05.2019)            Gracias Poder Superior por otro año más de recuperación
Los sentimientos agradables se pueden convertir en parte habitual de nuestra vida.
No hay absolutamente ninguna virtud en el sufrimiento innecesario que muchos de nosotros hemos sentido gran parte de nuestra vida. No tenemos por qué permitirle a los demás que nos hagan sentir desdichados, como tampoco tenemos por qué sentirnos desdichados nosotros mismos.
Un buen día no tiene por qué ser “la calma antes de la tormenta”.
Esa es una vieja forma de pensar que aprendemos en sistemas disfuncionales.
En la recuperación, tener un buen día o un sentimiento agradable no significa que estemos en negación. No tenemos por qué destrozar nuestros buenos momentos buscando obsesivamente un problema o creándolo.
Disfrutar de nuestros días buenos no significa que le estemos siendo desleales a nuestros seres amados que tienen problemas. No tenemos por qué hacernos sentir culpables porque los demás no están teniendo un día bueno. No tenemos porqué hacernos sentir desdichados para ser como ellos. Ellos pueden tener su día y sus sentimientos y nosotros podremos tener los nuestros.
Un sentimiento agradable es para disfrutarlo. Más de lo que podamos imaginar, los días buenos son nuestros si así lo pedimos.
“Hoy me permitiré disfrutar de lo bueno. No tengo por qué destrozar mi día bueno o un sentimiento agradable; tampoco tengo por qué dejar que los demás lo echen a perder.”

Mayo 9 (Aprende nuevas conductas)

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A veces damos unos pasos para atrás. Eso también está bien. A veces es necesario. A veces es parte de ir hacia delante.
Ya no seas codependiente.
La vida es una Maestra Suave que quiere ayudarnos a aprender.
Las lecciones que quiere enseñarnos son aquellas que necesitamos aprender. Algunos dicen que ésas son las lecciones que hemos escogido aprender antes de nacer. Otros, que son lecciones que otros nos escogieron.
Es frustrante estar en medio del aprendizaje. Es como sentarse en clase de álgebra, escuchando al maestro explicar un tema que está más allá de nuestra comprensión. Nosotros no entendemos, pero el maestro da por sentado que sí.
Podemos sentirnos como si alguien estuviera tratando de atormentarnos con mensajes que nunca entenderemos.
Nos esforzamos y nos esforzamos. Llegamos a enojarnos. A frustrarnos. A confundirnos.
Finalmente, desesperados, nos retiramos, decidiendo que esa fórmula nunca estará al alcance de nuestra mente.
Más tarde, mientras damos un silencioso paseo, lo comprendemos.
Calladamente, el don del entendimiento ha llegado a nuestro lugar más profundo. Comprendemos. Hemos aprendido. Al siguiente día, en clase, nos resulta difícil imaginar que no sabíamos. Es difícil recordar la frustración y la confusión de aquellos que aún no han entendido. Parece tan fácil…. ahora.
La vida es una Maestra Suave. Seguirá repitiendo la lección hasta que la aprendamos. Está bien que lleguemos a sentirnos frustrados.
Confundidos. Enojados. A veces está bien llegar a desesperarnos.
Luego, está bien apartarnos y permitir que nos llegue el entendimiento. Lo hará.
“Ayúdame a recordar que la frustración y la confusión suelen preceder al crecimiento. Si mi situación me está desafiando, es porque estoy aprendiendo algo nuevo, porque me estoy elevando a un nivel más alto de comprensión. Ayúdame a estar agradecido, aun en mi frustración, porque la vida es una emocionante progresión de lecciones.”

Mayo 8 (Darnos lo que merecemos)

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Yo tenía un buen trabajo, ganaba un sueldo decente.
Había estado en recuperación durante años. Cada mañana, me subía a mi coche y le daba gracias a Dios por el coche. La batería no funcionaba, y la probabilidad de que el coche no arrancara era casi tan grande como de que sí lo hiciera. Yo sólo sufría, y le daba gracias a Dios. Un día, se me ocurrió que no había absolutamente ninguna buena razón
para que no pudiera comprarme un coche nuevo –en ese momento- si así lo quería. Me la había pasado sintiendo gratitud por una privación innecesaria y por el martirio. Me compré un coche nuevo, ese mismo día.
Anónimo.
A menudo, nuestra reacción instintiva hacia algo que queremos o necesitamos es: “¡No, no me puedo dar el lujo de comprarlo!”.
La pregunta que podemos aprender a hacernos es: “¿Pero, podría?”. Muchos de nosotros hemos aprendido a privarnos habitualmente de todo lo que quisiéramos y, a menudo, de cosas que necesitamos.
A veces podemos usar equivocadamente el concepto de gratitud para mantenernos privados sin necesidad.
Sentir gratitud por lo que tenemos es un importante concepto de recuperación. También lo es creer que merecemos lo mejor y hacer un esfuerzo por dejar de privarnos y empezar a tratarnos bien.
No tiene nada de malo que nos compremos lo que queremos si tenemos dinero para ello. Aprende a confiar en ti mismo y a escucharte acerca de lo que deseas. No tiene nada de malo que te des un gusto, comprándote algo nuevo.
Hay veces en que es bueno esperar. Otras, en que auténticamente no podemos permitirnos un lujo. Pero muchas más que sí podemos.
“Hoy cambiaré los principios de gratitud por lo que tengo con la creencia de que me merezco lo mejor. Si no hay una buena razón para privarme de algo, no lo haré.”

Mayo 7 (Deja ir el miedo)

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El miedo es la médula de la codependencia. Nos puede motivar a controlar situaciones o a descuidarnos a nosotros mismos.
Muchos de nosotros hemos estado atemorizados durante tanto tiempo, que ya no clasificamos a nuestros sentimientos como miedo. Nos hemos acostumbrado a sentirnos alterados y ansiosos. Lo sentimos normal.
La paz y la serenidad pueden resultarnos incómodas.
En una época, el miedo puede haber sido apropiado y útil. Podemos habernos apoyado en el miedo para protegernos, en forma parecida a como los soldados en la guerra se atienen al miedo para ayudarse a sobrevivir. Pero ahora, en la recuperación, estamos viviendo la vida de manera diferente.
Es tiempo de darle gracias a nuestros viejos miedos por habernos ayudado a sobrevivir, luego, decirles adiós. Demos la bienvenida a la paz, la confianza, la aceptación y la seguridad.
Ya no necesitamos tener tanto miedo. Podemos escuchar nuestros miedos sanos y dejar ir el resto.
Podemos crearnos una sensación de seguridad, ahora.
Estamos a salvo, ahora. Hemos hecho el compromiso de cuidar de nosotros mismos.
Podemos confiar en nosotros mismos y amarnos.
“Dios mío, ayúdame a dejar ir mi necesidad de tener miedo. Reemplázala con la necesidad de estar en paz. Ayúdame a escuchar mis miedos sanos y a despojarme del resto.”

 

Mayo 6 (Siéntete bien)

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Hazte sentir bien.
Nuestra primera labor es hacernos sentir mejor, y luego, hacernos sentir muy bien. La recuperación no es solamente de tener los sentimientos dolorosos, sino crearnos una vida nueva.
No tenemos por qué negarnos las actividades que nos ayuden a sentirnos bien. Asistir a las reuniones, asolearnos, hacer ejercicio, dar un paseo o pasar un rato con un amigo o amiga son actividades que nos ayudan a sentirnos bien. Cada uno de nosotros tiene su lista. Si no la tenemos, ahora somos libres de explorar, de experimentar y de desarrollar esa lista.
Cuando encontremos una conducta o actividad que nos produzca un sentimiento agradable, pongámosla en la lista. Luego, desempeñémosla frecuentemente.
Dejemos de negarnos a nosotros mismos los sentimientos agradables y empecemos a hacer las cosas que nos hacen sentir bien.
“Hoy desarrollaré una actividad o conducta que sé que me provocará un sentimiento agradable. Si no estoy seguro de qué me gusta, experimentaré hoy con una conducta.”

Mayo 5 (Control)

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Muchos de nosotros hemos estado tratando de mantener al mundo entero en órbita con la aplicación cabal y potente de nuestra energía mental.
¿Qué sucede si lo dejamos ir, si dejamos de estar tratando de mantener el mundo en órbita y simplemente lo dejamos girar? Seguirá girando. Seguirá sobre su curso sin nuestra ayuda.
Y nosotros nos sentiremos suficientemente libres y relajados para disfrutar el lugar que ocupamos en él.
El control es una ilusión, especialmente el tipo de control que hemos estado tratando de ejercer. De hecho, el controlar le da a la gente, a los eventos y a las enfermedades, como el alcoholismo, control sobre nosotros. Cualquier cosa que tratemos de controlar tiene control sobre nosotros y nuestra vida.
Yo he ejercido este control sobre muchas cosas y personas en mi vida. Nunca he obtenido los resultados que quería al controlar o tratar de controlar a la gente. Lo que recibí a cambio de mis esfuerzos fue una vida ingobernable, estuviera esa ingobernabilidad
dentro de mí o en los eventos externos.
En la recuperación hacemos un cambalache. Damos una vida que hemos tratado de controlar y recibimos a cambio algo mejor: una vida gobernable.
“Hoy cambiaré una vida de control por una que sea gobernable.”